EL GRAN PROBLEMA

Es necesario resolver el problema viviente del individuo y la sociedad. Es urgente saber si el individuo existe para la sociedad o al contrario, existe la sociedad para el individuo.

Si el individuo existe para la sociedad entonces la sociedad será su verdugo y él, el esclavo.

Si la sociedad existe para el individuo entonces ésta trabajará por la libertad y felicidad de cada individuo, de cada ciudadano.

La resolución consciente de este problema no depende de ningún tipo de ideología política de derecha o de izquierda, de comunismo o de capitalismo. Este problema no es cuestión de opiniones o de ideas. Las ideas cambian constantemente y las opiniones emitidas sobre tan grave problema pueden ser discutidas.

La cuestión es más seria. Necesitamos resolver el gran problema sobre el individuo y la sociedad.

Las opiniones de los intelectuales de derecha o de izquierda no podrían resolver este problema porque dicha clase de opiniones intelectuales están condicionadas por las teorías que ellos han leído y estudiado. La mente de los líderes de derecha o de izquierda está de hecho embotellada entre lo mismo que ellos están estudiando, y como es lógico, sólo piensan y opinan en función de su propio embotellamiento.

Realmente sólo podremos resolver el gran problema del individuo y la sociedad, librándonos de la influencia de toda propaganda. El problema no puede resolverlo la opinión ni la propaganda política. Nosotros mismos debemos resolver el problema. Necesitamos aprender a pensar por sí mismos. Ningún líder, ni libro alguno puede resolvernos este problema.

El individuo es el resultado del ambiente de la religión, cultura, familia, etc. El individuo es el resultado de las influencias sociales que nos rodean, esto es innegable, sea cual fuere la religión o partido político, que un individuo profese es el resultado de las influencias sociales que lo rodean.

Si queremos averiguar algo más, si queremos saber si somos algo más que un simple resultado de las influencias sociales, si queremos saber si además de las influencias sociales existe dentro de nosotros alguna otra cosa, tenemos que empezar por ser libres pensadores.

Es necesario empezar por poner en tela de juicio la influencia social, política, económica, ambiental, las ideologías, etc., etc., etc. Sólo aquellos hombres que así procedan, y piensen, y analicen, podrán de verdad iniciar una nueva era de paz, abundancia y perfección.

El mundo actual se halla muy cerca de la tercera guerra mundial y es necesario que nosotros comprendamos el problema del individuo y la sociedad. Si el individuo existe para la sociedad será esclavo. Empero si la cuestión es diferente, si la sociedad existe para el individuo, éste será libre, y la sociedad de hecho siendo la extensión del individuo será también libre y feliz.

Si queremos resolver este problema debemos abstenernos de opinar. Toda opinión puede ser discutida. Debemos resolver el problema meditando en él. Es necesario resolver el problema meditando en él. Es necesario resolverlo con la mente y el corazón. Debemos aprender a pensar por sí mismos. Es absurdo repetir como loros las opiniones ajenas.

Cuando descubrimos conscientemente con la Mente-Corazón que dentro del hombre existe algo más, algo que no es producto de la sociedad ni del ambiente, entonces se verifica dentro de nuestra Conciencia Interna un cambio total, radical y maravilloso.

Quien se conozca a sí mismo, podrá de hecho transformar el mundo, quien se haga consciente de ese algo que existe dentro de la personalidad de todo hombre, podrá comprobar por sí mismo que ha vivido como esclavo de la sociedad y de sus costumbres. Hoy en día el individuo es esclavo de la sociedad y existe para su amo: La Sociedad. Es necesario que el individuo se haga libre para que la sociedad sea también libre. Sólo una sociedad libre trabajará para el primero y el último ciudadano de una nación.

Actualmente la sociedad sólo sabe utilizar al individuo como instrumento para saciar sus ansias de placer, o como vehículo para conseguir poder (fama, riquezas, o como bestia para trabajar en sus dominios)

Es urgente reflexionar un poco para descubrir que además de ser producto de las influencias sociales y del ambiente en que vivimos, existe dentro de nosotros la esencia, la conciencia, que no es producto del ambiente.

Es indispensable tener valor para romper con toda la propaganda, y costumbres que nos han esclavizado.

Necesitamos ser libres. El día en que cada individuo se haga libre tendremos de hecho una sociedad humana de libertad y felicidad.

Se necesita realmente de un gran valor para romper con todos los hábitos, opiniones, ideologías, sistemas y costumbres de la sociedad en que vivimos, empero no existe otra forma para hacernos libres.

El mundo es el individuo, solo transformándose el individuo se transforma el mundo. La historia nos muestra que no es la masa la que transforma al mundo sino el individuo. Cuando un individuo se ha transformado ha jugado con las multitudes.

Cuando Don Miguel Hidalgo y Costilla comprendió la esclavitud del pueblo mexicano y tuvo el valor de romper con las costumbres de la época, se convirtió de hecho en el padre de la patria mexicana.

Cuando Simón Bolívar comprendió a fondo la esclavitud de América juró libertarla y en verdad se convirtió en el libertador de cinco países.

Siempre que un individuo se ha transformado, ha transformado el mundo. Así queda comprobado que el individuo se ha transformado, ha transformado el mundo. Así queda comprobado que el individuo es el mundo y que sólo transformándose el individuo, se transforma el mundo.

Es necesario saber que además de ser el individuo un producto de las influencias sociales, existe dentro de nuestra personalidad algo que no es del ambiente.

Cuando descubrimos este algo, esta Esencia, nos transformamos. Entonces debemos tener el valor de romper con las malas costumbres, vicios, licores, hábitos, ideas viejas de nuestros abuelos, etc.

Todo hombre que se transforma, de hecho, se convierte en un héroe, transforma todo lo que toca, transforma el mundo.

Ha llegado la hora de comprender que somos esclavos de la sociedad, de las modas, de las costumbres, del que dirán.

Ha llegado el tiempo de hacernos libres para iniciar una nueva era y realizar el Cristo Social sobre la faz de la tierra.

Publicado en El Cristo Social

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