DIDACTICA CONCRETA PARA LA DISOLUCIÓN DEL EGO

Sólo comprendiendo cada defecto por separado, sólo estudiándolo, observándolo directamente, no sólo en la región intelectual, sino también en todos los niveles subconscientes de la Mente, va desapareciendo cada defecto, vamos muriendo de momento en momento. Así y solo así lograremos la desintegración del YO.

Lo importante es llegar a cristalizar Alma en nosotros. ¿Qué se entiende por ALMA? Por Alma se entiende ese conjunto de cuerpos, atributos, poderes, virtudes, cualidades, etc., que subyacen en el SER. Los Evangelios dicen: «En paciencia poseeréis vuestras Almas». Hoy por hoy nosotros no poseemos nuestras Almas; antes bien, el Alma nos posee. Somos una carga pesada para eso que se llama Alma, un fardo realmente abrumador.

Llegar a poseer Alma es un anhelo, ser dueño de nuestras propias Almas es formidable; aún más, el mismísimo cuerpo físico debe llegar a transformarse en Alma.

Quien posee su Alma dispone de poderes extraordinarios. Aquellos que han llegado a Cristalizar Alma, se han convertido por tal motivo en criaturas absolutamente diferentes. Esto está escrito como testimonio en los Libros Sagrados de todas las Religiones del mundo. Pero bien sabemos que si el AGUA NO HIERVE A CIEN GRADOS, no cristaliza lo que tiene que cristalizar, no se desintegra lo que debe desintegrarse; así que en todo caso se necesita que el agua hierva a cien grados. Obviamente, si no pasamos por grandes crisis emocionales, tampoco podemos lograr cristalizar Alma.

Para la disolución radical de cualquier Agregado Psíquico inhumano se necesita pasar inevitablemente por muy graves crisis emocionales. He conocido gentes capaces de pasar por tales crisis. Me viene a la memoria el caso de cierta hermana Gnóstica de la Sede Patriarcal de México, quien pasara por tribulaciones espantosas, por horribles crisis morales al recordar graves errores de sus vidas anteriores. Gentes así, con esa tremenda capacidad de remordimiento, personas así, tan capaces para pasar por tan gravísimas crisis emocionales, obviamente pueden cristalizar Alma.

Lo que nos interesa a nosotros es precisamente eso: la Cristalización de todos los principios anímicos dentro de nosotros mismos, AQUÍ Y AHORA.

En el Oriente hay instructores que, desafortunadamente, no han eliminado todo ese conjunto de elementos indeseables que se lleva en la Psiquis. No está de mas decirles a ustedes pare su información, que a esos elementos en el Tibet se les denomina Agregados Psíquicos. En realidad, tales Agregados son los mismísimos YOES que personifican a nuestros errores. Cuando un instructor de esos, que todavía no ha eliminado los Agregados Psíquicos, tiene a su cargo un grupo de discípulos, incuestionablemente, éstos tienen que tener una gran paciencia, aguantarle todo el día al citado instructor sus patanerías. Los discípulos o Chelas ven tan sorprendidos que tales Agregados Psíquicos van pasando en procesión continua por la personalidad del instructor. Habrá al fin un instante en que la procesión habrá de terminar, y entonces, podrá expresarse el Maestro para dar la Enseñanza.

Esa es la causa causorum por la cual los discípulos de cualquier instructor de esos que todavía no ha eliminado el EGO, tienen paciencia elevada hasta el máximo. Esta clase de Chelas tienen que aguantar, aguantar y aguantar porque en cualquier instante el Maestro, al fin, toma posesión de su vehículo y les da las enseñanzas.

No es nada delicioso estarle aguantando todo el día insultos al instructor, ser víctima de todas sus patanerías; pero al fin llega el Maestro y eso es lo que importa. Son Bodhisattvas, hay que aguantarles hasta que llegue el Maestro y dé la Enseñanza. Así piensan todos esos Chelas o discípulos tibetanos.

Prosiguiendo, diremos que cada Agregado Psíquico es como una persona dentro de nosotros. No hay duda de que esos Agregados poseen los tres cerebros: el Intelectual, el Emocional y el Motor-Instintivo-Sexual; es decir, cada YO o Agregado, que es lo mismo, entre paréntesis, es una persona completa. Cada YO, cada Agregado, tiene su criterio propio individual, tiene sus ideas, sus conceptos, sus deseos, realiza determinados actos. Llega a cada Agregado a gozar de cierta autonomía.

Mirada la cosa desde este ángulo, estudiada a fondo, llegaremos a la conclusión lógica e inevitable que dentro de nuestra persona habitan muchas personas. Lo más grave es que todas éstas riñen entre sí, se pelean por la supremacía, cada cual quiere ser el amo, el señor. ¿A qué se parecería nuestra casa interior? Yo diría a una horripilante mansión en donde hubiera muchos criados y cada cual se sintiera señor.

Es claro, mirada tal casa a la luz de estos razonamientos, resulta espantosa e insólita. Lo curioso del caso son precisamente los conceptos que se forjan cada uno de los señores de la casa. El uno dice: «voy a comer, tengo hambre». Entra un segundo en conflicto y dice: «al diablo con la comida, yo voy a leer el periódico». Surge más allá un tercero en conflicto y en forma irrevocable, dice: «qué comida ni qué lectura, voy a la casa de mi amigo fulano de tal». Dice así estas palabras, incongruentes todas. La humana personalidad movida por este resorte íntimo, abandona pues la morada para irse por allí, por esas calles.

Si nos pudiéramos ver de cuerpo entero, tal como somos ante un espejo, puedo asegurarles que quedaríamos perfectamente locos. Estamos todos llenos de horripilantes contradicciones. Esto es nefasto para todos, no tenemos verdadera existencia real.

Al nacer todos somos hermosos porque disponemos de un porcentaje, un 3% de Conciencia libre, como lo dije en mi obra titulada «Tratado de Psicología Revolucionaria». El 97% restante está enfrascado entre la multiplicidad del Ego. Eso que hay de elemento libre, impregna el huevo fecundado, surge a la existencia reincorporado nuevamente. Así que el niño recién nacido posee eso precisamente, un 3% de Conciencia libre, no embutido entre ningún Ego. El porcentaje de Esencia manifiesto en el niño es AUTO CONSCIENTE.

¿Cómo vería un recién nacido a los adultos, a sus padres, hermanos, parientes? En la misma forma como ustedes verían a un drogadicto. Pero vean ustedes como los adultos se sienten hasta con autoridad para educar al niño, creen ellos que pueden educarle. El niño, a su vez, se siente completamente mal, víctima de tales que quieren enseñarle. El los ve desde su propio ángulo, está despierto, percibe los Agregados Psíquicos de sus parientes, de los hermanos, visualiza también a sus propios Agregados que entran y salen del recinto, dando vueltas a la cuna. A veces las visiones son tan espantosas que el niño no puede menos que llorar aterrorizado. Entonces los padres no entienden estas ocurrencias del infante. A veces acuden al médico, en el peor de los casos van en busca de algún espiritista o médium de mal agüero y logra «arreglar» el caso.

Ese es el estado insólito en que vive la Humanidad dormida. En todo caso, el pobre infante es víctima de todas esas locuras de los mayores. Él, con paciencia, no le toca más que soportar el látigo de los verdugos: esa es la cruda realidad de los hechos. Posteriormente, cuando ya la humana personalidad está formada en verdad, comienzan a entrar en el cuerpo del infante todos esos Agregados Psíquicos inhumanos que le pertenecen. Entonces se notan cambios en la criatura, se vuelve molestosa, celosa, iracunda, etc., etc., etc., Y otras tantas cosas más. Es lamentable esto, ¿verdad? Pero al fin, el que era niño se volvió adulto.

Las cosas cambiaron, ya no es el niño juguetón, auto consciente de otros tiempos. Ahora es el bribón de la cantina, el negociante, el lujurioso, el hombre celoso, etc., y en fin, se ha convertido en eso que el niño miraba con horror. Es claro que la criatura se horrorizaba al ver al adulto. Ahora el niño se ha vuelto adulto y lo peor del caso, es que se le ha dormido la Conciencia. Ya no es capaz de mirarse con horror a sí mismo.

En realidad de verdad, hermanos, cada uno de los Agregados Psíquicos que surge en nosotros tiene determinados compromisos. Podríamos decir sin exageración alguna que el ladrón, por ejemplo, lleva dentro de sí una cueva de ladrones, cada uno de ellos con múltiples compromisos en distintos días, horas y lugares. Que el fornicario irredento carga en su interior para colmo de los colmos con una casa de citas. El homicida obviamente lleva en su Psiquis un club de asesinos. Bueno, cada uno de éstos en el fondo lleva sus compromisos: el mercader lleva en el fondo una plaza de mercados.

Más ¿cómo se teje y desteje nuestro propio destino? Mucho dijeron Gurdjief, Ouspenski, Nicoll, etc., comentaron tales aspectos sobre la Ley de Recurrencia; mas nosotros, en el terreno de la investigación hemos ido más lejos, conocemos a fondo la mecánica viva de la Ley de Recurrencia. Esto es muy importante.

Un sujeto X, por ejemplo, en una pasada existencia fuera, dijéramos, adúltero y hubiese dejado a su mujer por otra dama. Es claro que al renacer trae en su psiquis al YO del Adulterio, al mismo que cometiera el delito. Este no podrá expresarse en los primeros años de la infancia, imposible, pues si el suceso fue a la edad de 30 años, por ejemplo, indubitablemente el YO del Adulterio aguardará en el fondo de la Psiquis dentro del terreno de lo infrahumano, en las esferas subjetivas, a que llegue la edad consabida de los famosos 30 años. Cuando esa edad llegase, ese YO resurgirá con gran fuerza, se apoderará del Intelecto, del Centro Emocional, del Instintivo-Motor y Sexual de la máquina, para ir a buscar a la dama de sus ensueños. Antes se habrá puesto en contacto telepático con el Ego de aquella dama. Posiblemente hasta se hubieran dado cita en algún lugar de la ciudad, tal vez en un parque o en una fiesta. Es obvio que viene después el reencuentro.

Pero lo interesante es ver cómo ese Ego puede jalar al Intelecto, mover a los centros Emocional y Motor de la máquina, y llevarse la máquina precisamente al lugar donde tiene que encontrarse con la dama de sus ensueños. Inevitablemente, el mismo proceso se realizará en ella, y la escena se repetirá otra vez tal como sucedió.

Supongamos que un caballero XX, en una cantina, se peleó en la pasada existencia con otra persona, con otro hombre por tal o cual motivo. ¿Creen ustedes que por el hecho de que el cuerpo físico deje de existir aquél YO va a desaparecer? No, simplemente continuará en la Dimensión Desconocida. Pero al renacer el Ego, al retornar, al volver a tomar un nuevo cuerpo, llegará el momento en que podrá entrar en actividad, aguardará la edad en que sucedió el hecho en la pasada existencia. Si fue a los veinticinco años aguardará los consabidos veinticinco años y permanecerá en el fondo de la Psiquis entre tanto y cuando llegase el momento, obviamente se apoderará de los centros de la máquina para repetir la hazaña. Antes, se habrá puesto en contacto telepático con el otro sujeto ZZ y se habrán dado cita posiblemente en otra cantina. Allí, al mirarse, se reconocerán, se herirán mutuamente con la palabra y el hecho se repetirá.

Vean ustedes como por debajo de nuestra zona conscientiva y de nuestra capacidad razonativa se realizan distintos compromisos. Así es como la Ley de Recurrencia trabaja, esa es la mecánica de tal Ley. Claro está que miradas las cosas de este modo, de esta manera, no tenemos en verdad lo que podríamos denominar libertad total, libre albedrío. Es muy poco el margen que tenemos de libre albedrío, es muy poco el margen de libertad que nosotros poseemos. En realidad de verdad, estamos metidos dentro de la mecánica de la Ley de Recurrencia y esto es lamentable.

Si un hombre no trabaja su propia vida, ese hombre está perdiendo el tiempo miserablemente. ¿De qué modo podemos nosotros libertarnos de la Ley de Recurrencia? Pues trabajando en nuestra propia vida. Incuestionablemente nuestra propia vida está compuesta de comedias, dramas y tragedias. Las comedias son para los cómicos, los dramas para las personas normales y corrientes, y las tragedias para los perversos. En los misterios de antaño no se aceptaba a ningún trágico, se sabía que éste era castigado por los Dioses, y obviamente el Guardián le rechazaba con la punta de la Espada.

¿Que necesitamos disolver los Yoes? Eso es lógico, estos son los actores de las comedias, dramas y tragedias. ¿Podría haber acaso una comedia sin cómicos? ¿Podría existir un drama sin actores? ¿Creen ustedes que podría desarrollarse en cualquier escenario del mundo alguna tragedia sin trágicos, sin actores? Obviamente que no, ¿verdad? Entonces, si queremos cambiar nuestra propia vida, ¿qué debemos hacer? No queda más remedio que disolver a los actores de comedias, dramas y tragedias. Y, ¿quiénes son esos actores? ¿Dónde viven?, ¿Por qué?.

Yo les digo a ustedes en verdad que esos actores son del tiempo. En realidad cada uno de esos actores viene de antiguas edades. Si decimos que el YO es un libro de muchos tomos, estamos asegurando una gran verdad. Si afirmamos que el Ego viene de muchos ayeres, es cierto. Entonces el Ego es tiempo, los YOES personifican al tiempo, son nuestros propios defectos, nuestros propios errores contenidos en el reloj del tiempo, son el polvo de los siglos en el fondo mismo de nuestra Psiquis.

Cuando uno conoce la Didáctica precisa para la disolución de esos elementos indeseables que llevamos dentro, consigue insólitos progresos. Se hace indispensable, urgente e inaplazable conocer con exactitud la Didáctica. Sólo así se hace posible la desintegración de esos elementos indeseables que se llevan dentro.

En alguna ocasión nació un niño en la Atlántida. Este se desenvolvió en un hogar delicioso donde solamente reinaba la armonía, la sabiduría, la riqueza, la perfección, el amor. Llegó el momento en que aquel hombre a través de las diversas técnicas y disciplinas de la mente consiguió el Auto-Descubrimiento. Entonces, con horror, se dio cuenta de que llevaba en su interior elementos abominables; comprendió que necesitaba de un gimnasio especial, de un gimnasio psicológico. Es claro que en aquel ambiente de perfección no existía tal gimnasio.

No le quedó más remedio que abandonar la casa de sus padres y situarse por allí en los suburbios de cualquier ciudad atlante. Se creó a sí mismo el gimnasio psicológico, un gimnasio que le permitió el Auto-Descubrimiento de sus propios defectos. Claro, desintegró los Agregados Psíquicos y se liberó.

En verdad mis estimables hermanos, que las peores adversidades nos ofrecen las mejores oportunidades. Constantemente llegan hasta mí cartas de distintos hermanitos del M.G.I. Unos se quejan de su familia, de su papá, de su mamá, de sus hermanitos; otros protestan contra la mujer, contra los hijos; aquéllas hablan con horror de su marido, etc. Y piden naturalmente un bálsamo para consolar su adolorido corazón. Hasta ahora, entre tantas cartas, no he visto ni una siquiera de alguien que esté contento con tales situaciones tan adversas. Todos protestan, y eso es lo lamentable. No quieren el Gimnasio Psicológico, antes bien, quisieran huir del mismo, y a mí, como instructor, no puede darme menos que dolor. Digo: pobre gente, no saben aprovechar el gimnasio psicológico, quieren un Paraíso, no quieren entender la necesidad de las adversidades, no quieren sacar partido de las peores oportunidades. En verdad que no desean el Auto-Descubrimiento.

Cuando uno quiere Auto-Conocerse, es en esos gimnasios del dolor donde los defectos que uno lleva escondido afloran inevitablemente. Defecto descubierto en tales situaciones debe ser trabajado profundamente en todos los niveles de la mente. Cuando en realidad de verdad ha comprendido tal o cual error de tipo psíquico, está listo ciertamente para la desintegración.

Puede apelar a Dios Madre, a Stella Maris, la Virgen del Mar, a ese fuego viviente y filosofal que se halla latente en toda materia orgánica e inorgánica: Kundalini le llaman en el Indostán. Si uno apela a ese tipo de energía, si concentra su corazón, su mente y sentimientos más profundos en ella, será asistido. Estoy seguro que ese ígneo poder podrá reducir a cenizas, a polvareda cósmica, el Agregado Psíquico en cuestión.

Ahora bien, conviene saber que el poder serpentino anular que se desarrolla en el cuerpo del Asceta Gnóstico, multiplica su poder en la Forja de los Cíclopes. Entonces sólo le basta la debida concentración en Devi Kundalini, ella es la Cobra Sagrada de los antiguos misterios, puede de verdad aniquilar, pulverizar, reducir a cenizas en forma muy rápida, cualquier Agregado Psíquico inhumano que previamente hayamos comprendido.

En todo caso mis estimables hermanos, antes que todo se necesita descubrir el defecto que vamos a reducir a polvo; tal defecto no podría ser descubierto si no usáramos EL SENTIDO DE LA AUTO-OBSERVACIÓN PSICOLÓGICA.

Cualquier situación adversa nos ofrece riquísimas oportunidades. Desafortunadamente las gentes quieren huir de las situaciones adversas, protestan en vez de dar gracias por tan brillantes ocasiones. Ese gimnasio psicológico resulta dificilísimo, imposible o casi imposible. Pero mientras más difícil sea el gimnasio, tanto mejor para el AUTO-DESCUBRIMIENTO.

Supongamos que tuvimos que pasar por una situación delicada: encontrar de pronto a su mujer platicando muy quedito, muy quedito en cualquier rinconcito de la casa con otro sujeto. Nada agradable pues, aquel encuentro en verdad pero magnífico para el Auto-Descubrimiento. Posiblemente durante el hecho surgiera no solamente los celos, posiblemente hubo ira, amonestaciones a la mujer, tal vez despecho, un YO del amor propio pudo sentirse herido, ofendido. En fin, ¿qué hacer?

Muy tranquilos, en la noche, acostados en nuestra cama en decúbito dorsal, es decir, boca arriba, con el cuerpo relajado, con los ojos cerrados, respirando rítmicamente, debe reconstruirse la escena tal como sucedió. Visualizando recabaremos datos psicológicos, hallaremos al YO de los celos como primera causa, segundo al de la tremenda ira, tercero al del amor propio herido mortalmente. Descubiertos esos tres que en la escena entraron en acción, ahora tendrá que disolverlos. Una vez comprendidos no queda más remedio que reducirlos a cenizas. Se entrará a trabajar en todo caso de inmediato. Claro es que en esos momentos nadie tiene ganas de Trabajar, está ofendido. Lo único que le convendría sería un buen baño y echarse kilos de jabón, a ver si así se le pasa.

Pero si a pesar de todo logra tener cierta autonomía como para trabajar, tanto mejor, eso es proceder. Invocar precisamente a Kundalini Shakti, suplicarle primero elimine ese asqueante monstruo de los celos, segundo después de haber trabajado a fondo en el de los celos hay que suplicarle que destruya el monstruo de la ira, tercero al del amor propio.

Ciertamente la gente se quiere demasiado a sí misma, ese YO del amor propio esta muy arraigado en todo el mundo. Si nos dan dos palmaditas en el hombro sonreímos deliciosamente, pero si nos dicen alguna palabrita humillante nos volvemos serios y terribles. Ese YO del amor propio hay que aniquilarlo, es el tercero que habría que cargarle todo el poder de la Divina Shakti. Lo qué viene en subsiguientes días y horas es el mismo Trabajo, hasta que los tres «colegas» de tan fatal escena fuesen aniquilados.

Obviamente, es en la vida práctica en donde debemos sacar el material para la disolución del Ego. Las personas tienen la tendencia a escaparse de la vida práctica, quieren disolver el Ego huyendo de la vida práctica lo cual es manifiestamente absurdo.

Recuerdo cuando estaba en el Trabajo de la disolución del Ego, que en cierta ocasión un hijo mío cometiera un error absurdo, cual fuera el de atropellar con su coche a otra persona, a un obrero. Ciertamente me costó determinada suma, unos 2.000 pesos para el herido y otra tanta cantidad para evitar que ese pobre muchacho fuese a dar a la cárcel.

Pero allí no termina la cuestión. La realidad es que cuando hube de ir a cancelar la deuda, el hijo aquel, en vez de agradecer, protestaba con cierta violencia. El no estaba de acuerdo en que yo le diera esos 2.000 pesos a ese pobre e infeliz obrero. Pero a mí me pareció justo el dárselos, se los di. En la protesta hubo palabras, sino por los menos de carácter grotesco, sí ingratas. Ira no sentí debido al hecho de haberla disuelto. Cierto dolor en el corazón sí.

De inmediato me entregué a la Meditación para saber en qué consistía ese dolor que había sentido en el corazón y pude verificar claramente el crudo realismo de un YO del amor propio que había sido herido. Como quiera que el Sentido de la Auto-Observación Psicológica lo tengo bien desarrollado, no me fue difícil percibir en forma directa tal YO. De inmediato lancé unas cargas de electricidad sexual trascendente contra el desdichado, le trabajé por unos días y al fin se fue reduciendo poco a poco hasta tomar la forma de un niño. Y siguió reduciéndose hasta volverse polvareda cósmica.

Así es como se trabaja, mis estimables hermanos. Pero, ¿de dónde saqué yo el material para trabajar? Fue un hecho concreto, claro y definitivo, pero en las personas la tendencia es huir de los hechos prácticos de la vida. Y eso es absurdo, completamente ABSURDO. En alguna otra ocasión (y me gusta citar ejemplos vividos con propósitos de orientación colectiva), estoy yo muy afectado con cierta irritabilidad, por palabras de aquel hijo que, por cierto, no eran hermosas. Mantuve siempre control sobre mi mente y jamás exploté, jamás rasgué mis vestiduras. En verdad esto fue un triunfo, pero no hay duda de que allí adentro, muy adentro, no dejaban de producirse algunas reacciones nada agradables.

Cuando exploré con el Sentido de la Auto-Observación Psicológica, con gran asombro descubrí un YO fornido, robusto, bastante gordito por cierto, peludo como un oso, andando por el corredor de mi vieja casa señorial. Ah, cuan escondido estabas, condenado, le dije. Ahora sí que te voy a dar chicharrón, ya conmigo no puedes. Conclusión: apelé a Devi Kundalini Shakti. Conforme lo trabajaba iba perdiendo aquel monstruo pues volumen, se iba empequeñeciendo en forma didáctica y, a medida que se empequeñecía, se embellecía también. Así parecía como un niño muy hermoso. Hasta que un día la Divina Madre Kundalini le dio chicharrón, lo decapitó. Posteriormente se redujo a polvo, no quedó nada del mismo; pero, eso sí, me dediqué de lleno a acabarle trabajando de día y de noche, a todas horas y a cada momento, hasta que dejó de existir.

El Sentido de la Auto-Observación Psicológica se va desarrollando y se irá desarrollando en cada uno de ustedes conforme lo vayan usando. No olviden que sentido que no se usa, se atrofia. Un día llegará en que el Sentido de Auto-Observación en ustedes se habrá desarrollado de tal manera que podrán percibir a tales Agregados Psíquicos; aún más, podrán darse cuenta del resultado del Trabajo sobre tales agregados.

En nombre de la verdad tengo que decirles que así como allá en el firmamento existe una Luna, así también mis queridos hermanos, dentro de nosotros existe una Luna Psicológica. Así como la Luna que brilla en el firmamento tiene dos caras, la que se ve y la que no se ve, así también dentro de nosotros la Luna Psicológica tiene dos aspectos: el que es visible a simple vista mediante el Sentido de la Auto-Observación Psicológica, y aquel que a simple vista no es visible: oculto, desconocido, incógnito. Sin embargo, éste último se torna visible cuando el Sentido psicológico se ha desarrollado hasta el máximo. Creo que ustedes pues, van entendiendo todas estas cosas.

Ahora tienen que lanzar toda la carga contra los Agregados Psíquicos de la parte visible de su Luna Psicológica. Mucho más tarde en el tiempo, habrán de lanzarse contra los elementos indeseables de la Luna Negra, esos que a simple vista no se ven. Muchos santos lograron aniquilar los Agregados Psíquicos de la parte visible de su Luna Psicológica, más nunca supieron nada sobre los elementos indeseables de la otra cara de su Luna, y aunque se sumergieron en el Nirvana, en el Maha Para-Nirvana, debieron retornar más tarde, continuar su Trabajo con la cara oculta de su Luna Psicológica.

En todo caso, que se trate del aspecto meramente visible de la Luna Psicológica o de la oculta, los elementos para el Trabajo tenemos que encontrarlos en los hechos concretos de la vida práctica. Así que no se me escapen, no traten de evadirse de la vida real, deben ser más prácticos si es que quieren en verdad desintegrar el Ego. Conforme lo vayan haciendo, a medida que el Agregado Psíquico se vaya pulverizando, la Esencia contenida en los mismos se irá emancipando. Ese es el camino para cristalizar en nosotros eso que se llama Alma.

Habrán de pasar ustedes todos por grandes crisis morales. No es esto cuestión de mero intelecto, no. No se trata de simple demagogia, de vana palabrería, de charla ambigua, no. Repito lo que ya dije y aunque me haga cansón: si el agua no hierve a cien grados, no se cocina lo que tiene que cocinarse, no se desintegra lo que debe desintegrarse. Así que si no pasamos por espantosas crisis emocionales, no se desintegran esos YOES. Cuando vi a ese yo del amor propio que muy escondido estaba en los repliegues de mi Psiquis más profundo, sentí gran dolor, hube de pasar por grandes crisis emocionales. Sufrí mucho, sí, mucho. Y me arrepentí de verdad. Entonces conseguí que Devi Kundalini Shakti pulverizara tal elemento indeseable.

Cuando descubrí que había por ahí un demonio muy perverso que sentía ira y que venia de tiempos muy antiguos, sufrí lo indecible, pasé por horribles crisis emocionales, sentí vergüenza de mí mismo, conseguí que Kundalini Shakti pulverizara tal elemento psíquico abominable. Así pues, no se escapen; los elementos indeseables los encontrarán ustedes en el terreno de la vida práctica. Todo lo que necesita es estar alertas y vigilantes como el vigía en época de guerra.

Estamos hablando sí, estamos hablando, pero tal vez, ¿qué palabras estoy diciendo? Así que debemos estar alertas con nuestras palabras. Tenemos emoción sí, tenemos. ¿Qué clase de emoción? Tal vez estamos emocionados por algún tango cuando escuchamos las canciones de Carlos Gardel. ¿Qué clase de emociones tenemos?, ¿Son buenas?, ¿Son malas?, ¿Serán emociones altas o, simplemente inferiores? Eso de salir en una fiesta movidos por emociones inferiores, bailando algo meramente profano ¿qué está indicando?

De manera que en los hechos de la vida práctica debemos descubrir las emociones inferiores. Estas acusan, indican, YOES emocionalmente inferiores que hay que desintegrar. Si nosotros no extirpamos, no hacemos sangrar con el cuchillo de la auto-critica las emociones inferiores, no será posible que se desarrolle en nosotros el Centro Emocional Superior que tan necesario es, precisamente, para recibir los mensajes que vienen de los mundos superiores. Así que es en la vida donde debemos Auto-Descubrirnos, tenemos que estar acechando nuestras propias palabras, nuestros propios pensamientos, nuestras propias ideas.

Que de pronto llega la Mente a un pensamiento lujurioso, una escena morbosa, ¿ustedes creen, que habrá llegado así porque sí?, ¿Qué indica esto? No hay duda que tras ese cine nefasto de la Mente, tras de esa procesión de formas morbosas, algún YO de la lujuria está en actividad. Si hay YOES de lujuria y se apoderan de los rollos esos que almacenamos en el cerebro, cuadros de recuerdos, y de formas pasionarias, luego proyecta el cine tales rollos sobre la pantalla del entendimiento. Si uno se identifica con esas escenas morbosas fortifica también a los YOES. Así que si en un instante de esos somos asaltados por pensamientos de esa clase se hace indispensable invocar a la Divina Kundalini Shakti para que con su flamígero poder extraordinario, reduzca a polvo a tal YO.

Si no procedemos así, si antes bien nos identificamos con el mismo, si las escenas de lujuria nos encantan, entonces en vez de ser disuelto, tal yo se fortificará extraordinariamente. Cada uno de nosotros tiene la Conciencia embotellada entre todos esos personajes de los distintos dramas, escenas y comedias de la vida. Cada uno de nosotros tiene la Conciencia embotellada entre los EGOS. Reduzcamos los Egos a polvo, y la Conciencia será libre. Una Conciencia libre es una Conciencia iluminada, es una Conciencia que puede ver, oír y palpar las grandes realidades de los mundos superiores, es una Conciencia omnisciente y divinal.

El día en que ustedes hayan aniquilado el EGO en su totalidad, lo último que deberán aniquilar es ¿qué?: los gérmenes del EGO. Muerto el EGO quedan los gérmenes, son terriblemente malignos. Esos gérmenes también deben ser desintegrados, reducidos a cenizas.

Necesitamos tomar posesión de sí mismos si es que queremos ser Reyes y Sacerdotes de la Naturaleza según la Orden de Melquisedec. Y no podríamos tomar posesión de sí mismos en tanto continuara la Conciencia embutida entre los diversos elementos indeseables de la Psiquis.

La Conciencia que ha tomado posesión de sí misma es una Conciencia libre, una Conciencia que ha tomado posesión de sí misma es admitida en la Orden de Melquisedec; es una Conciencia iluminada, perfecta. Eso es lo que nosotros necesitamos.

El día que ustedes hayan tomado, dijéramos, Conciencia iluminada, el día en que ustedes se hayan hecho libres de verdad, ese día también habrán cristalizado eso que se llama Alma y serán todo Alma. Hasta sus cuerpos físicos se volverán Alma, estarán cargados de atributos y poderes cósmicos, poderes que divinizan.

Les he enseñado hoy, pues, una Didáctica práctica a través de una Dialéctica definitiva. Y en este preciso instante vamos a entrar en Meditación. Pero antes, es necesario saber sobre qué vamos a trabajar, de lo contrarío no tendría sentido lo que vamos a hacer. Como quiera que ustedes son personas que luchan por el auto-descubrimiento, es obvio que estarán trabajando sobre tal o cual error psicológico. ¿Hay alguno de ustedes que todavía no sepa sobre lo que va a Trabajar? ¿Es posible que exista aquí en este grupo algún hermano que no esté ocupado en desintegrar algún defecto? Si así fuere, me gustaría conocerlo. ¿Cuál de ellos?

V.M.- ¿Sobre cuál estás trabajando tú?

R.- Yo estaba tratando de Trabajar en la Meditación sobre la lujuria, ira, miedo, y entonces se confunde uno.

V.M.- ¿Pero sobre cuál estás trabajando, específicamente? Veo que eres un hombre juicioso y, por lo tanto, ya habrás especificado tu Trabajo.

R.- Yo he querido trabajar sobre la lujuria.

V.M.- El de la lujuria es capital y se trabaja durante toda la vida, pues allí está el pecado original, la raíz de todos los defectos. Pero siempre hay que trabajarlo asociado con algún otro.

Que se trabaje la ira, pero la lujuria continúa; que se trabaje la envidia, pero la lujuria continúa; que se trabaje el orgullo, pero continúa la lujuria. Ese es capital.

P.- O sea, en una Meditación. ¿Hacer todo lo que se recuerda del YO?

V.M.- Eso de lo que se recuerda me suena incoherente, vago, impreciso, inodoro, insípido, insustancial, incoloro. Pensemos con exactitud cuál defecto acabas de descubrir en la práctica. Si estás alerta y vigilante como el vigía en época de guerra, tienes que haber descubierto algún defecto.

¿Cuál acabas de descubrir? ¿En qué situación te has visto ahora metido? ¿Tuviste alguna palabra de ira? ¿Tuviste algún impulso lujurioso? ¿Cuál fue el último que descubriste? ¿En qué situación? ¿Fue en casa, en un bar? ¿Qué te sucedió cuando estabas durmiendo?

R.- La ira.

V.M.- Un arranque de ira. Me gusta que seas sincero ¿sabes? Está bien. Pues eso es lo que uno tiene que hacer, vivir alerta y vigilante como el vigía en época de guerra. ¿Dónde fue la ira? ¿Cuál fue el momento? ¿Puedes tú visualizar el instante en que sentiste ira? ¿Puedes hacerlo? ¿Puedes visualizar, recordar cómo fue la cosa?

Pues ahora vamos a trabajar sobre eso. Es de hechos incoloros, insípidos, inodoros, insubstanciales. Vamos a partir de hechos concretos, claros y definitivos, vamos a ser prácticos en un cien por cien. Reconstruye, visualiza esa escena de ira, y sobre eso vas a Trabajar ahora en la Meditación.

P.- Maestro, sucede que cuando uno descubre a un defecto que le está atacando, por ejemplo la ira, y uno suplica a su Divina Madre que se lo ayude a eliminar...

V.M.- ¿De qué situación partiste? ¿Cuándo sucedió eso? ¿En qué calle, en qué número de casa? Yo quiero hechos, no me vengas con vaguedades.

R.- Sucedió ayer precisamente, cuando en un ataque de ira, pues yo quería ir a escuchar su conferencia. Ese anhelo que tengo se sintió herido porque mi esposa no quería ir, entonces me airé, pero en ese mismo instante supliqué a mi Divina Madre. Y lo acusé, pero no sé si logré algo.

V.M.- Vamos a ser más prácticos. Te airaste contra tu pobre esposa, pero, ¿tú ya sabes por qué te airaste?

R.- Porque no me dejó ir a la conferencia.

V.M.- De manera que hubo ira, no te dejó ir a la conferencia. ¿Qué se sintió herido en ese momento en ti?

R.- EL orgullo.

V.M.- Entonces hay dos defectos: hay uno, ira, y otro, el orgullo. Sobre esos dos yoes vas a Trabajar ahora concretamente, prácticamente.

La petición que hiciste en ese momento está bien pero fue un poco a la ligera. ¿Ya reflexionaste sobre eso? ¿Ya reconstruiste la escena? ¿Cuántas horas estuviste en tu cama con tu cuerpo relajado, haciéndote consciente de lo que sucedió? ¿Me podrías decir exactamente? Pues está muy a la ligera y necesitamos ser más profundos.

El agua que corre turbia es el agua de poco fondo, necesitamos agua de mucho fondo. Los pozos, dijéramos, con poca profundidad, a la vera del camino, se secan bajo la luz del sol y se convierten en ciénagas, llenas de podredumbre. Pero en las aguas profundas donde habitan los peces y hay vida, son diferentes. Nosotros necesitamos ser más profundos. ¿Cuántas horas permaneciste en Meditación reconstruyendo la escena?

P.- Me gustaría saber sobre el Rasgo Psicológico Principal.

V.M.- Sí, es fundamental el Rasgo Psicológico Principal, porque cuando uno lo conoce lo trabaja, y entonces se hace más fácil la desintegración del EGO. Pero voy a decirles a ustedes una gran verdad: antes de explorarnos para conocer el Rasgo Psicológico Principal, debemos haber trabajado bastante, unos cinco años, por lo menos; porque no es tan fácil podernos descubrir el Rasgo Psicológico Principal.

En verdad, uno sobre su propia personalidad tiene falsos conceptos. Uno se ve a través de la fantasía, uno piensa sobre sí mismo siempre en forma equivocada. Más bien los demás pueden a veces verlo a uno mejor pero uno sobre sí mismo tiene conceptos falsos. No podría uno descubrir su Rasgo Psicológico Principal en tanto no haya eliminado un buen porcentaje de Agregados Psíquicos inhumanos. Por eso, si quieren conocer el Rasgo Psicológico Principal, que se trabaje por lo menos unos cinco años.

Después de unos cinco años podemos darnos el lujo de usar el sistema retrospectivo para aplicarlo tanto a nuestra vida actual presente, como a nuestras vidas anteriores. Entonces veremos con gran asombro que una y otra vez cometemos el mismo error. Descubriremos un error clave que en toda existencia ha cometido siempre los peores errores, y que siempre está especificado por un determinado delito y que ha sido el eje de todas nuestras existencias anteriores.

Pero obviamente, para practicar con cierta lucidez ese ejercicio retrospectivo hay que eliminar primero muchos yoes. De ninguna manera podría yo creer que se pudiese descubrir el Rasgo Psicológico Fundamental si uno no ha usado inteligentemente el sistema retrospectivo. Para usarlo de verdad con lucidez, también necesitamos ser sinceros. Cuando se está la Conciencia demasiado metida entre los YOES no hay lucidez. Entonces, el ejercicio retrospectivo en esas condiciones resulta incipiente, si no fantástico o equivocado. Ese es pues mi concepto.

P.- En la mañana sentí cierta reacción, más luego otra reacción que obedece a otro YO. En la Meditación ¿deberé dedicarme a los dos o sólo a uno?

V.M.- Bueno, en la Meditación debes dedicarte a uno, al primero. Más tarde te dedicas al otro. Ahora, con fines de Trabajo, dedícate al primero.

P.- Ese YO que se dejó fuera de la Meditación, ¿no se engorda?

V.M.- Tú lo dejas para otro evento, pero si no quieres que se engorde, no le des más alimento y verás que se vuelve flaquito.

P.- Maestro, usted nos ha enseñado un orden en el trabajo. Pero durante el día se le manifiestan a uno muchos defectos, por eso tal vez ha habido un mal entendimiento nuestro al buscar un Rasgo Psicológico. ¿Cómo podemos entender eso, y sobre qué se debería Trabajar?

V.M.- Hay que tener un orden en el Trabajo, claro está que sí. Y estoy de acuerdo. Pero al llegar la noche con tu cuerpo relajado, pasarás a practicar tu ejercicio retrospectivo sobre tu actual existencia o existencias anteriores, por lo menos sí sobre el día. Entonces vas a visualizar, a reconstruir los eventos del día. Ya reconstruidos, numerados, clasificados debidamente, proceder a hacer el trabajo. Primero un evento al que se puede dedicar 15 o 20 minutos, otro evento al que le puedes dedicar media hora, otro evento 5 minutos. Todo depende de la gravedad de los eventos. Y así, ya ordenados, puedes trabajarlos en la noche tranquilamente y por orden.

P.- ¿Y para eliminarlos?

V.M.- También por orden, porque en cada trabajo sobre tal o cual evento entran los factores de descubrimiento, enjuiciamiento y ejecución. A cada elemento le aplicas los tres instantes. Descubrimiento: tú lo descubriste. Comprensión: cuando tú lo comprendiste. Y eliminación, con la ayuda de la Divina Madre Kundalini.

Así se trabaja, porque si vas a trabajar uno por uno, piensa cómo se te va a poner la cosa. Se te va a poner muy de «para arriba», porque en realidad de verdad te digo, o voy a repetirte, aquélla frase de Virgilio el Poeta de Mantua, en su divina Eneida: «Aunque tuviéramos cien lenguas para hablar y paladar de acero, no alcanzaríamos de enumerar nuestros defectos cabalmente».

De manera que si te propusieras a Trabajar un defecto dos meses, otro defecto otros dos meses y si son miles ¿cuándo los vas a eliminar a todos? Además, un defecto está asociado a otro, y el otro está asociado a otro. Rara vez aparece un defecto sólo, siempre a un defecto se le asocia otro. Así es que hay que trabajarlos con orden pero debidamente clasificados. Diariamente, hasta triunfar.

P.- Usted nos habla sobre el desorden de la casa. El Maestro G. -habla sobre el desorden de la casa y habla sobre un Mayordomo interno, y sobre el cual unos YOES que gustan del trabajo y unos YOES que no gustan del trabajo. Para formar un Centro de Gravedad Permanente, ¿cómo podríamos entender esto?

V.M.- Pues, francamente eso de tal "Mayordomo" tan citado por Nicoll, y por G. y por Ouspenski, pues me parece una tontería. No tiene ningún valor. Por mi parte, jamás, o mejor dicho, éste que está aquí dentro que disolvió el Ego, con sinceridad, nunca usó eso del sistema del "Mayordomo".

Un día me decía un amigo que tenia una fabrica de pantalones por allá en El Salvador: «Maestro, si yo desintegro el Yo útil que hace pantalones en mi fábrica, entonces, ¿quién va a seguir haciendo pantalones?, ¿Va a fracasar mi fábrica?» No te preocupes -le dije- buen amigo, si tú desintegras ese YO, una parte del Ser correspondiente a toda clase de artes, se encargará de la labor de hacer pantalones. Y lo hará mejores que tú. Mi amigo se mostró satisfecho y continuó a su cargo.

Los YOES buenos hacen buenas obras, pero no saben hacer buenas obras. Hacen el bien cuando no se debe hacer. Le dan una limosna a un marihuanero para que vaya a comprar más marihuana, le dan limosnas a un borracho para que siga emborrachándose, le dan limosna a un rico que pide limosna, y cosas por el estilo. Los YOES del bien no saben hacer el bien.

En última instancia, nosotros tenemos que pelear contra el bien y contra el mal. Francamente, en última síntesis, nosotros tendremos que pasar más allá del bien y del mal y empuñar la Espada de la Justicia Cósmica. Al fin y al cabo, ¿qué es lo que llamamos bien? Hagámonos conscientes de eso que llamamos bien. Bueno es todo lo que está en su lugar. Malo es lo que esta fuera de lugar.

Por ejemplo: el fuego es bueno pero, ¿qué tal si quemase las cortinas o los asara a ustedes vivos?, ¿Cómo les parecería?, ¿Les gustaría sentirse convertidos en teas encendidas? Veo que no, ¿verdad?.

Ahora el agua: en ese vaso está bien, todavía en la cocina sirve para lavar los platos. Pero, ¿qué tal el agua inundando todas las habitaciones? Sería mala, ¿verdad?

Una virtud, por muy santa que sea, si queda fuera de lugar, se vuelve mala. A ustedes, ¿les gustaría ya como Instructores Gnósticos dar las Enseñanzas en alguna cantina? Ustedes, como Instructores Gnósticos, ¿irían a una casa de citas o a un prostíbulo?, ¿Les gustaría? Creo que no. Y si les gusta, pues no se lo recomiendo, pues eso ya seria malo, absurdo.

Así que bueno lo que está en su lugar y malo lo que está fuera de lugar. Entonces, al fin y al cabo, las palabritas vienen mal marcadas, fuera de uso. Podríamos más bien decir correcto e incorrecto. Así que lo importante en la vida es, dijéramos, disolver los YOES, sean buenos o malos, no importa.

Publicado en Didáctica del autoconocimiento

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