PRÓLOGO

Aquellos que en otro tiempo acudían a los templos de los Antiguos Misterios Iniciáticos para ser instruidos en secreto sobre los principios eternos de la Sabiduría Universal, debían pasar por diferentes etapas antes de alcanzar el Adeptado.

Purificación, Iniciación y Perfección eran los pasos obligados para aquel que deseaba traspasar el umbral de la Resurrección.

Tanto entonces como ahora, es inexcusable que antes de iniciar el Camino se debe disponer de la preparación precisa para afrontar las dificultades y superar los desfallecimientos que habrán de surgir a lo largo del mismo.

Todo aquel que accede a estos Estudios Gnósticos con el pretexto de conquistar grandes poderes, de despertar a lo desconocido de forma inmediata, está condenado al fracaso.

Antes de iniciar el Camino hemos de desprendernos de toda carga que resulte inútil y superflua, de algo tan terrible y pesado como nuestro propio subjetivismo. Hemos de PURIFICAR nuestra mente eliminando nuestra pluralidad psicológica, nuestros defectos. ¿Cómo? : muriendo en nosotros mismos de instante en instante.

Pero para lograr el éxito en este empeño, debemos disponer del conocimiento del Cuerpo de Doctrina adecuado para poder emplearnos a fondo en el Trabajo con el primer factor de la Revolución de la Conciencia: el MORIR.

Sólo con la Muerte adviene lo nuevo. Los temas que se incluyen en este libro nos mostrarán la manera única de llevar a término esa PURIFICACIÓN, nos permitirán llegar algún día a poseer la verdadera Sabiduría Universal de toda Perfección, siempre y cuando pongamos en práctica, desde ahora mismo, el Conocimiento que nos ofrece la Obra de SAMAEL AUN WEOR, que nos ofrece esta «Didáctica del Auto-Conocimiento».

Para ello tenemos que enfrentarnos con mente nueva a la realidad de los hechos, libres de las trabas del escepticismo materialista que tiene su origen en la mentira de aquel que se auto-estima desmesuradamente.

La cruda realidad de los hechos es que los eventos pueden estarse repitiendo una y otra vez, pero lo que nosotros tenemos que modificar es nuestra actitud frente a tales circunstancias.

Necesitamos cambiar nuestra actitud hacia la existencia, pero uno no puede cambiar su actitud hacia la vida si no elimina aquellos elementos perjudiciales que lleva en su Psiquis, es decir, necesitamos AUTO-CONOCERNOS profundamente. Si nos AUTO-CONOCEMOS descubrimos nuestros errores, y si los descubrimos los eliminamos, y si los eliminamos despertamos, y si despertamos venimos a conocer eso que no es del tiempo, eso que es la Verdad.

Ciertamente existe un elemento perjudicial en nosotros que es obstáculo para la adquisición de la verdadera Felicidad: la falsa personalidad. El Ser en sí mismo es feliz, inmensamente dichoso, cuando uno elimina la falsa personalidad.

Obviamente necesitamos provocar un cambio en nosotros. Con este propósito debemos proseguir en el estudio de este Compendio, de esta «Didáctica del Auto-Conocimiento»: El de poner en práctica cuanto nos apuntaba el V.M. SAMAEL AUN WEOR en sus Obras «Tratado de Psicología Revolucionaria» y «La Gran Rebelión». Ya entonces nos decía:

"Así pues, si realmente queremos un cambio radical, lo que primero debemos comprender es que cada uno de nosotros está en tal o cual Nivel de Ser". ¿Cuál es nuestro Nivel de Ser? No sería posible pasar a otro nivel si ignoramos el estado en que nos encontramos.

Ciertamente el trabajo interior sobre sí mismos se refiere en forma enfática a los diversos estados psicológicos de la Conciencia. Dentro de nuestro País Psicológico, cada cual tiene sus acompañantes, sus YOES; éstos le llevarán a uno a donde deben llevarlo de acuerdo con sus características psicológicas.

Si de verdad queremos cambiar realmente, necesitamos con urgencia máxima e inaplazable modificar radicalmente esos estados equivocados de la Conciencia.

Transformar reacciones mecánicas es posible mediante la confrontación lógica y la Auto-Reflexión Intima del Ser. Uno puede cambiar la naturaleza de los eventos desagradables que nos ocurren, cuando se PURIFICA íntimamente.

Quien jamás corrige sus estados psicológicos absurdos creyéndose muy fuerte, se convierte en víctima de las circunstancias. Uno puede cambiar íntimamente cuando de verdad consigue modificar sus reacciones ante los diversos hechos que le sobrevienen diariamente.

Resulta evidente que quien no siente interés alguno por observarse a sí mismo, tampoco desea trabajar para lograr una verdadera transformación radical. El verdadero conocimiento que realmente puede originar en nosotros un cambio interior fundamental, tiene por basamento la AUTO-OBSERVACIÓN directa de sí mismo.

La observación es un medio para modificar las condiciones mecánicas del mundo. La AUTO-OBSERVACIÓN interior es un medio para cambiar íntimamente.

Pero el proceso del cambio, de la disolución, debe de ser metódico, didáctico y hasta dialéctico, de lo contrario nos hallaríamos desorientados. Necesitamos hacernos Auto-Conscientes de nuestros propios pensamientos, de nuestros propios sentimientos y de los efectos que otros producen en nosotros.

Obviamente, el trabajo de desintegración de los elementos de la falsa personalidad suele ser a veces muy difícil. La impaciencia en estos Estudios perjudica a quienes se inician en los mismos. Si estos quieren realizar avances serios deben volverse serios. No es concebible un hombre serio que no haya adquirido la paciencia. Jesús el Cristo dijo: "En paciencia poseeréis vuestras Almas".

¿Qué se entiende por transformación? convertirnos en criaturas diferentes. Lo más grave es que si uno se identifica con la falsa personalidad, si vive en ella, fracasa.

La desintegración de tales o cuales errores en nosotros, no es cuestión meramente intelectual. Hay que pasar a veces por grandes crisis emocionales, se necesita del supremo arrepentimiento, del supremo dolor.

Para llegar a la Auto-Transformación, para conseguirla, se hace indispensable la continuidad de propósitos. Cuando no se ha establecido un Centro Permanente de Conciencia en nosotros, existe falta de continuidad de propósitos. Pero cuando se ha establecido un Centro Magnético en el fondo de la Esencia, entonces hay continuidad. Normalmente, el Centro Magnético de nuestra propia existencia se encuentra localizado en la falsa personalidad.

La personalidad en sí misma es Energía Pura, más cuando los YOES mecánicos vienen a utilizar esa Energía se convierte en la falsa personalidad. Pero si desintegramos tales Agregados Psíquicos, ya no es falsa, es un instrumento para Trabajar.

La personalidad debe equilibrarse con la Esencia, en caso contrario hay desequilibrio, Si no hay equilibrio entre el Ser y el Saber no puede haber comprensión perfecta. Cuando el Ser es más grande que el Saber, allí nos encontramos con un "santo estúpido". Cuando el Saber es más grande que el Ser, allí está presente un "bribón del intelecto".

Uno establece el equilibrio entre el Ser y el Saber a base de Meditación, mediante la Dialéctica Intima del Ser, mediante la Dialéctica de la Conciencia.

Una correcta AUTO-OBSERVACIÓN de sí mismo es premisa indispensable para adentrarnos en la Muerte Psicológica. Sólo con la Muerte alcanzaremos una nueva Vida. Dar origen a una nueva vida es un proceso de Creación, y toda creación es sexual, como lo fue aquella fuerza que nos trajo a este mundo. Únicamente la fuerza sexual consciente hará factible el Gran Cambio en nosotros. Con el Sexo concluye nuestro Trabajo, nuestra transformación íntima.

De la misma manera, este Compendio concluye con un capítulo dedicado al estudio de la Sexología, ya que es necesario saber usar las energías que fluyen en el interior del organismo humano.

El asceta de Acuario busca el Sexo, porque considera al Sexo como aquel poder maravilloso que puede transformarle radicalmente. Necesitamos hacer una Revolución de la Conciencia, hacer una transformación radical. Dentro de cada uno de nosotros existen poderes extraordinarios que se hallan dormidos, latentes, y necesitamos ponerlos en actividad, despertarlos.

Hay que avivar la llama del Espíritu con la fuerza del Amor. Desgraciadamente las gentes no entienden lo que estamos diciendo porque están dormidos.

Como resultado de tantos trabajos, surge al fin una criatura diferente, terriblemente divina, en el fondo de cada uno de nosotros. Por eso se ha dicho que mediante la Muerte se inicia la transformación.

Cuando uno establece esta Enseñanza Gnóstica de la «Didáctica del Auto-Conocimiento» en su mente y en su corazón, amigo lector, comprende la necesidad de sacrificar muchas cosas, la necesidad de luchar por muchas causas...

Publicado en Didáctica del autoconocimiento

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