GRAVES CONSECUENCIAS DEL HIPNOTISMO HUMANO

La situación es que ciertamente el ser humanoide no es realmente humano en el sentido más completo de la palabra. Si examinamos a fondo al humanoide, descubrimos primero que todo su Cuerpo Físico, es decir, su Cuerpo Planetario; tal vehículo tiene un asiento vital, quiero referirme en forma enfática al Linga Sharira de los Indostanes, es decir, al vehículo Termoelectromagnético o sección superior del Cuerpo Físico; tal vehículo sirve de basamento a todos los procesos Bioquímicos, Fisiológicos, Lumínicos, Calóricos, etc., etc. Sin embargo, en el fondo, dicho vehículo no es más que la sección superior del Cuerpo Físico.

Más allá del cuerpo planetario, con su fondo vital o mecánico, lo único que podemos hallar dolorosamente son los agregados psíquicos, que en su conjunto constituyen el mí mismo, el sí mismo; a la hora de la muerte, el cuerpo denso va al sepulcro; su asiento vital o Linga Sharira, se descompone lentamente ante la fosa sepulcral en forma simultánea con el Cuerpo Planetario una vez que va a la fosa sepulcral (me refiero a la expersonalidad). Nadie nace con la personalidad definida, la personalidad es hija de su tiempo, nace en su tiempo, muere en su tiempo, no existe ningún mañana para la personalidad del muerto; se forma tal personalidad durante los siete primeros años de la infancia, y se robustece con el tiempo y la experiencia. La personalidad es energética; en el proceso de descomposición orgánica se disuelve primero el Cuerpo Planetario junto con el Vital; la expersonalidad se disuelve en forma más lenta. Sin embargo, durante los primeros días de la disolución, esa expersonalidad es descartada por la materia visible y tangible en el mundo físico.

En estos instantes he sido testigo presencial de algo insólito. Todos ustedes conocen a Doña Calvita, ¿verdad?, aquella anciana; murió uno de sus hijos; el caso sucedió hace seis meses. Sin embargo, en esos días en forma inusitada alguno llama por teléfono en casa del señor esposo; quien llamaba era precisamente el representante de una empresa, tenía referencias sobre el difunto José Luis. El señor esposo responde: “Pero, ¿cómo?, ¡si está muerto hace seis meses!”. “¿Cómo? –responde el que llama– estoy hablando de la empresa tal, hace dos días se presentó él aquí a pedir trabajo porque ahora está sin trabajo, me ha dado el número de su teléfono, nos dijo que usted podría darnos referencias”. “Lamentamos –le responde– pero él está muerto hace unos seis meses”. “¡Imposible! –dice el que llama por teléfono– estoy llamando por el papel donde me dio la referencia, no puedo creer que esté jugando conmigo”. “Señor, tal como se lo he dicho, él murió”. Se quedó perplejo, pues el que llamaba, se admiró, a través de la vía telefónica subió el asombro, yo entiendo que hasta el pánico. Esto lo sabemos sencillamente por la expersonalidad del muerto que durante los primeros días de la defunción y durante varios meses después, traía mucho poder como para hacerse visible y tangible en el mundo físico.

Ya conocen ustedes el otro caso de la dama que estuvo danzando toda una noche en la Pachanga, por ahí está escrito en algún libro, pero no está de más recordarlo, pues resulta oportuno. A la hora de las tres de la mañana, término en que más o menos se suspenden las pachangas, en que la gente tiene ganas de irse a dormir, hace bastante frío, sobre todo por ahí mañanean; pues manifestó la muchacha que quería retirarse, claro está se acabó, mas lamentaba tener tanto frío, sobre todo que no había traído un abrigo. Empezando los jovencitos de la nueva ola tan entusiasmados, pues, como veían a la joven guapa, no le faltaban naturalmente sus admiradores, pero uno de ellos le ofreció sus chamarras; ella la aceptó gustosa y como quiera que aquél procedía tan gentilmente, tenía carro, no tuvo ningún inconveniente en llevarla hasta su casa. Sin embargo después de dejarla en su puerta recordó no haberle pedido que le devolviera su chamarra, sin embargo puso el reclamo para la otra vez.

Ciertamente al otro día llegaba un automóvil a la puerta de aquella mansión; el joven aquel golpeaba en una forma muy natural sin suponer lo que iba a hacerse ver. Grande fue su sorpresa cuando ante él salió una señora anciana, él solicitándole su chamarra. La señora le respondió: “Mi hija, ésa a la cual usted le prestó la prenda de vestir, está muerta hace como un año o algo más. ¿Usted quiere su chamarra? No le va a quedar más remedio que ir al panteón, allí puede que la encuentre”. El joven, pues, se quedó sorprendido, estaba algo inusitado con lo que no contaba, y dijo: “Pero, ¡no es posible!, ¡si yo estuvo danzando con ella anoche, ella nos acompañó en la fiesta y yo estuve tan contento!”. La señora le responde: “Si usted no cree, vaya al panteón”. Realmente, el joven se dirigió de inmediato hacia el panteón indicado por la anciana, y ciertamente el joven buscó el sepulcro, y sobre el mismo estaba escrito sobre la lápida el nombre y hasta el apellido de la difunta. No quedó, pues, en el joven duda. Sabed, pues, como una expersonalidad puede hacerse tan física, tan material, ¡es asombroso!, ¿verdad?

Sin embargo, la expersonalidad jamás es inmortal, pero al fin se disuelve. Lo que continúa, lo que no va a la fosa sepulcral, es el Ego. Como ya les dije, no es más que un conjunto de agregados psíquicos. Cuando uno, el investigador esoterista, investiga tales agregados en la Quinta Dimensión de la naturaleza y del cosmos, no poseen en modo alguno los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, como sostienen las diversas organizaciones pseudo–esotéricas o pseudo–ocultistas, resultan ambas incoherentes. Las figuras de los desencarnados humanoides, al penetrarse y compenetrarse mutuamente los diversos agregados, tales espectros asumen gigantescas formas nada agradables; cuando uno de los agregados inhumanos que constituyen el mí mismo, actúa en forma independiente del conjunto total, pues asumen estas figuras animalescas más o menos grandes, más o menos chicas, bajas, altas, bajas, imprecisas, abominables...

Si un investigador competente examina a un fallecido en la región molecular, no posee aquel Ego una auténtica personalidad en un sentido. La personalidad, aquella persona que en el mundo hemos conocido, tal vez muy amada y bondadosa, muy querida para nosotros, ha muerto, es verdad, ha dejado de existir, pero eso que continúa no es en modo alguno la persona; si pudiera eso que continúa tener una personalidad definida, no dijéramos que la persona se ha hecho inmortal; es decir, mantiene una personalidad definida. ¿Cuál es su mortalidad? Los agregados psíquicos no son la persona, son un conjunto de defectos psicológicos, mejor dijéramos animalescos, infrahumanos, también diríamos como un compendio de recuerdos, como el resultado de muchos ayeres.

La inmortalidad es algo diferente, es algo que hay que lograr, entonces, matar el muerto. Sí, el ocultista puede ser muerto de pecado, el Ego. Pero si estamos en el mundo tridimensional diríamos: hay que matar al vivo; en la región de los muertos diríamos: hay que matar al muerto; pero en la región de los vivos diríamos: hay que matar al vivo para que el muerto, es decir, su auténtico, legítimo y real, resucite en el mundo tridimensional de Euclides; matar al vivo para resucitar al muerto; el vivo es el Ego, muerto es el Ser.

Al contemplar a los humanoides tanto en vida como después de muertos, son absolutamente irresponsables, máquinas controladas por los diversos agregados: éstos se pelean la supremacía, cada uno quiere controlar los centros capitales de la máquina, esa es la curda realidad; en ese sentido todos los humanoides son irresponsables. Los agregados psíquicos son el resultado de las consecuencias del abominable Órgano Kundartiguador. Dijimos, también, que la Conciencia se halla embotellada entre el Ego, y que se procesa en función de su propio condicionamiento. Ahora bien, si el Ego es el resultado de las malas consecuencias del abominable Órgano Kundartiguador, esto significa que la Conciencia está hipnotizada de esa fuerza hipnótica universal. Es que todos los humanoides son víctimas de esa fuerza hipnótica, pero la gente no se da cuenta de la cruda realidad sino cuando cruza tal energía hipnótica con mayor rapidez y que se pueda demostrar en forma concentrada como en las sesiones hipnóticas. Pero si observamos minuciosamente a los humanoides, veremos que están hipnotizados, que cometen cientos de errores echados a la balanza, es verdad, mas nosotros lo atribuimos al carácter, a la canción psicológica de las personas, buscamos ciento cincuenta mil justificativos, etc.

Observemos a un sujeto común y corriente en una sesión hipnótica, a un sujeto pasivo, a un sujeto hipnotizado, hará todo lo que el hipnotizador le mande; el hipnotizador le dice que tiene que atravesar un río de lado a lado, así lo hará. No importa que esté rodeado de mucha gente si el hipnotizador le dice que lo están atacando, y tratará de huir despavorido, ¿por qué?, porque él hace lo que el hipnotizador le mande y cree lo que el hipnotizador le dice. Ahora, si observamos la vida básica de las personas, veremos las extravagancias insólitas, terribles, pero para todo hay

justificativo diremos; la tal moda de los hippies, extravagancia en la forma de vestir; que alguien resulte haciendo algo fuera de onda, como se dice, son caprichos, para todo hay un justificativo; mas la cruda realidad de las cosas es que todos están hipnotizados y no lo saben; la fuerza hipnótica viene –repito– del abominable Órgano Kundartiguador, eso es verdad, el Ego viene del abominable Órgano Kundartiguador, y como es subjetivo, éste se procesa dentro del Ego en forma subjetiva, quiere decir que está hipnotizada, es víctima de una hipnosis, la hipnosis producida por el abominable Órgano Kundartiguador; así que hemos de repetir lo que se nos dijo en la pasada clase, es necesario que así sea. Ahora nos explicaremos a qué se debe la falta de responsabilidad de muchas personalidades.

También se observó en varios lugares (estoy hablando de pueblos que surgieron durante la época de la primera Subraza Raíz después de la segunda catástrofe que alteró fundamentalmente la corteza geológica de nuestro mundo Tierra); entonces se hicieron estudios de fondo sobre los actos irresponsables de los hipnotizados humanoides. Desafortunadamente, después de aquellos países que fueron destruidos por la cadena de desiertos de esa época, tenían la misma confusión de los organismos humanos a la inversa. Cuando un hombre de esa época quiso resucitar esa antigua ciencia, fue terriblemente criticado, ni que tuviera tiempo de confiscarla, de rehacerla, prácticamente destruyeron su labor. Es que los físicos, los grandes bribones del intelecto que se encuentran en el estado de hipnosis profunda, no pueden jamás aceptar temas o conceptos que se salgan del círculo vicioso en que se hallan metidos; pero cuando uno de ellos quiere romper con ese círculo, le caen a sicotazos, como se dice por ahí, lo destruyen. Ese mismo hombre presintió que existía una doble Conciencia en el ser humano, la verdadera y la falsa; él estudió ese proceso de la hipnosis colectiva, pero eso sí, sus experimentos fueron destruidos.

Pues sí, mis caros hermanos, tenemos que reconocer el estado en que se encuentran los humanoides, lo más grave es que se creen que ya son humanos, y ya hay sombras en las pantallas de televisión que se vanaglorian de la palabra hombre. Dicen: “El hombre que llegó a la Luna”. Pero, ¿cuál hombre?, me pregunto yo. “El hombre está conquistando el Polo Norte”. Pero, ¿cuál?, ¿dónde está el hombre? Ésos que andan por el mundo con figura de humanoides, ¿son acaso hombres?, ¡son humanoides!, pero no son hombres, serán mamíferos intelectuales, pero humanos jamás. ¿Cuál es la condición para llegar a ser hombre?

Les advierto que estoy hablando –como se dice– con el corazón en la mano. Sin embargo, a pesar de todo, les he dicho que quizás en la misma Universidad donde van en México los estudiantes, dicen con toda franqueza: “Nosotros somos mamíferos racionales”. Bueno, ya es algo, ¿no? Pero ellos no necesitan la palabra hombre, ellos dicen que el hombre es un mamífero racional, pero ello se creen todavía hombres, y sin embargo dicen que son mamíferos racionales, ¿en qué quedamos? O son mamíferos racionales o son hombres; ellos confunden la gimnasia con la magnesia, lamentable, y eso es muy triste.

Para ser hombre hay que hacer primero que todo un inventario de sí mismo eliminando lo que tenemos de inhumano, de animales mejor dijéramos, y crear dentro de nosotros los factores humanos, pero alegamos el título de hombres, así porque sí, pues resulta absurdo en un ciento por ciento. Para ser hombres, además de haber eliminado los elementos inhumanos, hay que crear los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, urge, ante todo, comprender cómo se han de crear tales cuerpos, cuál es el sistema, el método, el procedimiento a seguir. En esto debemos ser cuidadosos, analíticos e ir al fondo de la cuestión.

En aspectos de Alquimia se habla del Mercurio de la Filosofía Secreta. ¿Cuál es ese Mercurio? Es el alma Metálica del Esperma Sagrado. ¿Cuántos aspectos tiene el Mercurio? Tres. ¿Cuáles son?

El original bruto, es azogue en bruto. ¿Cuál es el azogue en bruto? El Mercurio Mineral, hablando en términos rigurosamente alquímicos, el caos metálico, el caos; pero no importa, sabemos que nuestro cuerpo salió del caos, cualquier planta tiene su caos de donde brota; el organismo humano nace también del caos. Pero, ¿cuál caos? El Esperma Sagrado, el Ens-Seminis; como muy bien dice este Teofrasto Bombasto Von Hohenheim, Paracelso, en él se halla el Ens-Virtutis del fuego; de tal Esperma metálico deben salir los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser. Y, repito, tiene tres aspectos:

1.- El original bruto que es el esperma en bruto.

2.- El Alma Metálica de tal esperma, resultado de las transmutaciones sexuales.

3.- Aquel esperma o aquel Mercurio ya fecundado por el Fuego Sagrado, por el Azufre, que es el Fuego.

Pero si afirmáramos en términos de nuestra erudición contemporánea, es obvio que el esperma al transformarse en energía, pasa por muchos procesos, esa energía que sube por los cordones de Idá y Pingalá, es el segundo aspecto del esperma; y cuando las corrientes solares y lunares –de tal Mercurio– se fusionan con el fuego para subir por el canal de Sushumná, o canal medular espinal, tenemos el tercer aspecto del Mercurio, un Mercurio fecundado por el Azufre; quiero que ustedes me sepan comprender.

Piensen en lo primero, en las secreciones sexuales; piensen en ese vidrio líquido, flexible, maleable. Segundo, en el resultado de su transmutación, es decir, en la energía creadora subiendo por los cordones de Idá y Pingalá hasta el cerebro –ése es el segundo aspecto del Mercurio–. Piensen en el tercer aspecto: en el polo positivo y negativo de tal Mercurio, fusionados y mezclados en la base de la espina dorsal, integrados con el fuego sagrado y solar del Kundalini subiendo por el canal medular espinal para abrir los siete sellos del Apocalipsis de San Juan; he ahí el tercer aspecto del Mercurio. Es obvio que ese tercer aspecto del Mercurio, debidamente fecundado por el Azufre, que es el fuego, viene a dar origen a los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.

El primer cuerpo que se forma con aquel Mercurio fecundado por el Azufre es el Cuerpo Kedsjano. Ése es un cuerpo maravilloso; normalmente se le dice Cuerpo Sideral, también se le llama Eidolón o el Astral. Son diversos los nombres que se le dan. Ahora bien, tal cuerpo es exactamente una réplica del Cuerpo Físico. Si alguien desencarna después de haber creado el Cuerpo Kedsjano, podrá vérsele en esas regiones con una personalidad inmortal, es decir, se ha creado una nueva personalidad de tipo inmortal. Quien haya creado el Cuerpo Kedsjano, es inmortal en el mundo de las 24 leyes, es decir, en el mundo astral. Ya no es ese fantasma, ese espectro formado por agregados psíquicos; no, es una criatura inmortal, alguien que después de la muerte, está vivo y consciente en la región molecular. Ya no es un difunto más, común y corriente como todos; no, ya es alguien que tiene un cuerpo, un vehículo, y que por lo tanto es inmortal.

El Cuerpo Astral o Cuerpo Kedsjano (pues éste es su verdadero nombre) tiene también sangre. La sangre del Cuerpo Kedsjano tiene un nombre: se le llama el Hambledzoin. Así como nuestro cuerpo físico elabora su sangre mediante los alimentos que comemos y el agua que bebemos, así también el Cuerpo Astral elabora su sangre. ¿Y en qué forma la elabora? Sucede que los astros del Sistema Solar se mezclan y penetran y compenetran mutuamente, sin confundirse.

La astroquímica resulta extraordinaria, maravillosa, formidable; las sustancias elaboradas por la astroquímica entran en nosotros a través de la respiración y por medio de los poros; tales sustancias vienen a convertirse dentro del Cuerpo Kedsjano en eso que se llama Hambledzoin, es decir, en la sangre de tal vehículo, de tal instrumento. Entonces el Cuerpo Astral, es un cuerpo maravilloso de carne que no viene de Adam, y sangre que no viene de Adam; pero sí es un cuerpo de carne y hueso que tiene carne y sangre, mas no carne de Adam ni sangre de Adam, que necesita del Hambledzoin para su perfeccionamiento, para su nutrimiento, para su desarrollo. Quien tiene un Cuerpo Kedsjano puede usarlo. En la misma forma que nosotros sabemos que tenemos manos, porque las podemos usar, así también quien posee Cuerpo Sideral, el Cuerpo Kedsjano, puede usarlo a voluntad, viajar con él a través del espacio, atravesar un cristal –de lado a lado– sin romperlo ni mancharlo, etc.

Mas una vez que nosotros hemos fabricado el Cuerpo Kedsjano, necesitamos fabricar el vehículo mental, es decir, desarrollar en nosotros la Razón Objetiva. Ese es el Sagrado Anskoano. Durante el proceso del Sagrado Anskoano, el Mercurio de la Filosofía Secreta, coagula en la forma extraordinaria y maravillosa del Cuerpo de la Mente. Uno viene a saber que ya posee el vehículo mental, uno viene a saber que en uno se ha desarrollado armoniosamente todo el Sagrado Anskoano, cuando puede usar tal vehículo, cuando viaja con él de esfera en esfera, cuando puede hacer estudios voluntarios en el mundo de la mente.

Así pues, es extraordinario ese vehículo mental; tal vehículo también necesita su sangre. Podría decir que el Hambledzoin o sustancia sanguínea del Cuerpo Mental, tiene una octava más alta que el Hambledzoin que circula por las venas del Cuerpo Kedsjano. Y esto, mis caros hermanos, es muy importante.

 Cuando uno ya ha creado los Cuerpos Kedsjano, Astral y Mental, necesita entrar en un desarrollo de orden superior; necesita uno crear la facultad, dijéramos, Egoaitoorasiana del Ser; es decir, fabricar el Cuerpo de la Voluntad Consciente, o en otros términos, el Cuerpo Causal. Es obvio, que quien posee la voluntad Egoaitoorasiana del Ser, ya no es víctima de las circunstancias, puede determinar circunstancias a voluntad. Tal vehículo sólo puede ser creado mediante el Mercurio de la Filosofía Secreta.

El vehículo de la Voluntad Consciente, es decir, la voluntad Egoaitoorasiana del Ser, también tiene su sangre específica, definida, su Hambledzoin, y esto es algo que debemos comprender. Tal Hambledzoin es el Sagrado Ayasakadana. ¿Cómo se forma el Sagrado Ayasakadana, o Hambledzoin del Ser? Vean ustedes que estoy hablando de varios Hambledzoin. Estoy hablando, primero que todo, del Hambledzoin que circula por las venas del Cuerpo Kedsjano; estoy hablando del Hambledzoin que circula por las venas del Cuerpo de la Razón Objetiva; definido por el Sagrado Anskoano, mas ahora se ha pasado a hablar de un nuevo Hambledzoin; ya no es el del Cuerpo Astral o el del Cuerpo Mental; ahora estoy hablando del Hambledzoin del Ser, que es diferente, ¿verdad? ¿Por qué? Porque el Astral no es el Ser, el Mental no es el Ser; el Ser está más adentro.

El Alma Humana sí es el Ser; el Alma Espiritual o Buddhi es el Ser; Atman es el Ser. Cuando digo, el Hambledzoin del Ser, el Sagrado Ayasakadana, estoy citando un nuevo tipo de sangre que hay que crear para alimentar al Cuerpo de la Voluntad Sagrada o de la Voluntad Consciente, la voluntad que puede determinar o definir las circunstancias: la Voluntad Egoaitoorasiana. ¿Con qué se forma tal sangre, tal Hambledzoin del Ser? Con las emanaciones del Sagrado Sol Absoluto. ¿Y cómo lograría, un místico, atraer esas emanaciones del Sagrado Absoluto Solar a su Cuerpo Causal? ¿En qué forma podríamos atraer el Sagrado Ayasakadana? Es, sencillamente, por medio de la contemplación, de la meditación y de la oración. Entonces, tales emanaciones se transforman en la sangre del Causal, en el Hambledzoin del Ser.

Una vez que poseemos los Cuerpos Físico, Astral, Mental, Causal o hablando en términos más esotéricos, una vez que hayamos creado el Cuerpo Kedsjano, el vehículo de la Razón Objetiva y el Cuerpo de la Voluntad Consciente o facultad Egoaitoorasiana, entonces, ¿qué pasa? Que podemos encarnar ¿qué? Al principio anímico, es decir, al Ser en sí mismo, para convertirnos en lo que se llamaría en cábala: el Hijo del Hombre. Se parecen por los rasgos físicos, pero si observamos en su conducta, en su forma de ser, encontraremos que es diferente, el Hombre no tiene nada en común con el mamífero intelectual. Eso es un poco duro, ¿verdad?, pensar en que todas las criaturas que pueblan el mundo son humanoides, ¡es la verdad! La misión específica que a mí se me ha conferido es crear Hombres; esta palabra suena aparentemente excéntrica, ¿verdad? Extraño, pero es la verdad, porque a estos tipos de enseñanza quien la sigue se convierte en Hombre, entonces estoy creando Hombres y me queda la satisfacción de que he creado algunos ya y de que seguiré creando Hombres.

Le cuesta trabajo ya a un individuo que abarque el conjunto de la Enseñanza, debido al hecho de que está hipnotizado; lo más grave es que no se da cuenta que está en estado de hipnosis, eso es lo más grave; ya yo les explicaba lo que ha sucedido con la Conciencia, desafortunadamente funciona ahora con dos sistemas en vez de uno. Sucede que al emerger, como les decía en mi pasada cátedra, traemos todos los datos que necesitamos para convertirnos en Hombres de verdad, pero nuestros padres, nuestros familiares, nuestros maestros en la escuela, nuestras amistades, están en un estado de inconsciencia que se proyecta en nuestra psiquis, todas las fascinaciones del estado en que se hallan, su falta de cultura, sus famosas primarias que no valen, su tan cacareada secundaria, cosas de dormidos, etc.

Si estamos equivocados en la mente, en la memoria, con todo eso que nos enseñan nuestros padres en la casa, los maestros en la escuela, nuestros amiguitos en la calle, etc., además de crearnos una personalidad absurda, nos vamos desequilibrando con esos datos falsos de quien se halla en el estado de hipnosis de la real Conciencia, hasta tal punto que la real Conciencia queda en un modo arrinconada, ya está subestimada; en ella se hallan por ejemplo los atributos de la fe auténtica, de la esperanza real y del amor legítimo, se halla la religión, la sabiduría, también aquellas

partículas de dolor del Padre que está en secreto, que sufre por nuestros errores, pero tales datos van quedando relegados, ya metidos en las profundidades, sólo equivocadamente catalogados por los famosos psicólogos contemporáneos como subconsciencia, y algunos la definen como la infraconsciencia humana, tomando por real Conciencia el resultado de todas las informaciones que hemos recibido durante nuestros primeros años; se forma una Conciencia artificiosa, falsa, que es la que cobra, la que saca, la que impone por todas partes.

He ahí pues, mis caros hermanos, a una Conciencia dividida en dos, Conciencia auténtica y falsa Conciencia. También como la consecuencia de ese error queda la circulación de la sangre; sabemos que el sistema de vasos sanguíneos durante el estado de vigilia va en una forma y en la del sueño en otra; durante la vigilia se llenan determinados vasos del sistema general, y durante la noche se llenan otros vasos de ese sistema. Tales sistemas dan un total dividido en dos y con dos sistemas de circulación, resultado todo de nuestro error; ha tenido la naturaleza misma que adaptarse a nuestros descabellos (con perdón de aquí de nuestros hermanos que se dedican a la Pedagogía). He tenido que hacerme a mí mismo la excepción.

Voy a empezar por definir cuál era mi verdadera Conciencia y cuál era la falsa. Tuve que empezar por desechar aquella falsa Conciencia que habían formado mis familiares, mis maestros de escuela, de colegio, mis alumnos, y ponía a flote mi auténtica Conciencia, aquélla que había regresado los libros y que equivocadamente la llamaba subconsciencia; eliminar lo que había aprendido, la falsa Conciencia que me había formado durante la vida, sacar a flote la auténtica Conciencia, desechar la falsa; es claro que ese trabajo ha sido tan difícil. [Eliminar] diríamos que el cuerpo de las impresiones que están depositadas en mí, aquéllas que había recibido durante mi vida en el mundo sensorial.

Es perdido saber que un sistema tal está dividido en dos sistemas de circulación, es absurdo, ¿verdad? Así pues hermanos, analicemos esto. Mas nos damos cuenta de la necesidad de convertirnos en Hombres, y una vez convertidos en Hombres legítimos, auténticos y verdaderos, tendremos que perfeccionar la parte superior del Ser.

En el mundo las gentes se alegran con el dinero, con las vanidades, pero nosotros no debemos alegrarnos con eso, las alegrías son para nosotros de vencer las revaluaciones del Ser; el Ser es el Ser y la razón de ser del Ser es el mismo Ser.

Publicado en El Quinto Evangelio

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