Las Siete Palabras

(... continuación)

Nuestro José, es decir, nuestro Cuerpo Astral, debe libertarse totalmente de la cárcel de la corrupción, para que pueda brillar sobre su cabeza la resplandeciente estrella de Jacob.

Cuando el Cuerpo Astral se libera del abismo, vuelve a la Estrella de su PADRE, que siempre le ha sonreído; es decir, el Cuerpo Astral del INICIADO entra en el aura estelar de su Padre.

"Benjamín, lobo arrebatador: a la mañana comerá la presa, y a la tarde repartirá los despojos" (Vers. 27, Cap. 49, Génesis).

Nuestro Benjamín nos arrebata del abismo del mal, a la mañana como la presa de la luz, y a la tarde reparte los despojos, cuando desarraiga nuestro Cuerpo Astral, de los abismos del mal.

"Ramo fructífero José, (el Cuerpo Astral) Ramo fructífero, junto a la fuente, cuyos vástagos se extienden sobre el muro". "Y causáronle amargura, y asaetáronle, y aborreciéronle los archeros".

"Más su arco quedó en fortaleza, y los brazos de sus manos se corroboraron con las manos del fuerte de Jacob" (de allí el pastor, y la piedra de Israel).

"Del Dios de tu Padre, (la estrella Padre del "INTIMO") el cual te ayudará, y del Omnipotente, el cual te bendecirá con bendiciones de los Cielos de arriba, con bendiciones del abismo que está abajo, con bendiciones del seno y de la matriz".

"Las bendiciones de tu Padre fueron mayores que las bendiciones de mis progenitores: hasta el término de los collados eternos serán sobre la cabeza de José, y sobre la mollera del Nazareno de sus hermanos" (Nuestro Benjamín), (el cual nos arrebata para Dios y para el Padre) (Vers. 22 a 26, Cáp. 49, Génesis).

No quiero asegurar que el patriarca José de Egipto no haya existido; lo que quiero es asegurar que dentro de la vida de cada INICIADO se encierra el drama de la INICIACIÓN.

Tampoco quiero negar los 7 años de abundancia y de miseria en Egipto, de acuerdo con el sabio sueño del Faraón, que interpretó José. No hay duda que esto sucedió; pero dentro de todo se encierra el drama iniciático de un INICIADO.

Los 12 hijos de Jacob, ellos son únicamente las 12 Constelaciones Zodiacales, dentro de las cuales hemos venido evolucionando.

Así pues, en toda fábula antigua se encierran grandes verdades Cósmicas.

La vida de cada iniciado, se halla relacionada con figuras puramente simbólicas, y solo entre iniciados nos podemos entender debidamente.

La INICIACIÓN es la misma vida, y por ello la vida de un iniciado es el mismo drama de la INICIACIÓN.

Veamos los siguientes versículos: "Y llevado José a Egipto, comprolo POTIPHAR, eunuco del faraón, capitán de los de la guardia, varón egipcio, de mano de los Ismaelitas que lo habían llevado allá".

"Y aconteció después de esto, que la mujer de su señor puso sus ojos en José, y dijo: duerme conmigo".

"Y él no quiso, y dijo a la mujer de su señor: He aquí que mi señor no sabe conmigo lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene" (Vers. 1, 7, 8; Cáp. 39, Génesis).

Con estos versículos hemos comprobado que se trata de una narración puramente alegórica; pues es completamente imposible que un eunuco, que un castrado, pueda tener mujer. Por ello es que para entender la BIBLIA se necesita ser gnóstico, pues la BIBLIA es un libro altamente simbólico, y si intentamos leerla al estilo protestante, como quien lee las columnas de un periódico, caemos en los absurdos más terribles.

Toda la historia de José es un cofre sagrado, dentro del cual se encierra el mismo drama del Calvario.

Para poder entender la simbólica narración del patriarca José, se necesita ser INICIADO.

El capítulo tercero del Génesis nos enseña en qué forma y de qué manera salió el hombre del Edén; pero los capítulos que tratan sobre la historia de José se hallan dentro del mismo Génesis, y nos explican en qué forma salió el hombre de la casa de su PADRE, y en qué forma y de qué manera vuelve el hombre a los brazos de su PADRE. A la dicha inefable del Edén, al Paraíso de donde salió.

La Resurrección del Hijo del hombre solo es posible, bebiendo en la copa de plata de Benjamín, es decir, practicando Magia Sexual intensamente con la mujer. Benjamín nos arrebata para Dios y para el PADRE.

La narración de José encierra el secreto para volver a entrar al Edén, y por ello es que esa narración se halla dentro del mismo Génesis.

La mujer tienta a José, y José vence la tentación: esto encierra la clave de la "magia sexual". El que tenga oídos que oiga, y el que tenga entendimiento que entienda, porque aquí hay sabiduría.

Durante esta santa CUARESMA precedente a la Ascensión del Maestro, el verbo inefable de los grandes iluminados, resuena, con un eco misterioso dentro de un Templo cerrado.

Son 40 días de terribles esfuerzos para el sagrado Colegio de Iniciados.

Y los maestros cantando en lengua sagrada, cantos misteriosos dentro del templo cerrado, van desprendiendo con el poder de su verbo sagrado, nuestro vehículo Astral, de las profundas raíces del mal del abismo, en el cual se halla enraizado nuestro Cuerpo Astral, desde los antiguos tiempos.

Y entonces nos toca vivir, o mejor dijera revivir, todas las tenebrosas escenas del pasado, como dando el último adiós a las tinieblas.

Es una ley de la Naturaleza recapitular las cosas pasadas, antes de iniciar sus nuevas manifestaciones. El feto humano recapitula entre la matriz, todos los pasados procesos de evolución humana, antes de su nacimiento.

La tierra química recapituló los períodos Lunar, Solar y Saturniano, antes de iniciar la edad del Arco Iris.

Así pues, el iniciado después de su Resurrección, debe recapitular todo su pasado, entre el abismo, antes de su Ascensión. Empieza el iniciado por recapitular las más tenebrosas escenas de su pasado, en esferas verdaderamente infernales, y luego va ascendiendo poco a poco a esferas menos terribles y escenas menos bárbaras.

En el abismo revivimos todas las terribles maldades de nuestras pasadas reencarnaciones, y entonces nos damos cuenta de lo que significa el CRISTO para nosotros.

Realmente hubiera sido imposible salir del abismo sin la ayuda del Divino Salvador del mundo. La Doctrina de la Resurrección de los muertos es la Doctrina del CRISTO.

Muertos son todos los seres humanos, y solo por medio de la sangre del mártir del Gólgota podrán resucitar todos los seres humanos.

Cuando el Alma Humana resucita de entre los muertos vivientes, se vuelve ángel, y entonces se le abren al alma todas las maravillas y poderes de los mundos sutiles. Se le descorren todos los velos, y se convierte en un Dios del Universo.

Esta es la doctrina que Cristo enseñó en secreto a sus 70 discípulos. El divino Rabí de Galilea volverá a reencarnarse nuevamente en la edad de ACUARIO. Yo AUN WEOR, soy el nuevo precursor del Maestro. Yo AUN WEOR, estoy organizando el pueblo del CRISTO, para entregárselo al Cristo y el pueblo de Dios se está reuniendo a mi alrededor y yo se lo entregaré a su CRISTO, para que reine con él durante la edad de ACUARIO.

"Y si Cristo es predicado que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre nosotros que no hay resurrección de muertos?"

"Porque si no hay resurrección de muertos, Cristo tampoco resucitó".

"Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también nuestra fe".

"Y aun somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él haya levantado a Cristo; al cual no levantó, si en verdad los muertos no resucitan".

"Porque si los muertos no resucitan tampoco Cristo resucitó".

"Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aun estáis en vuestros pecados".

"Entonces también los que durmieron en Cristo son perdidos".

"Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, los más miserables somos todos los hombres".

"Más ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho".

"Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre, la resurrección de los muertos".

"Porque así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados" (Vers. 12 a 22, Cap. 15; 1 Corintios).

Así pues, la Doctrina de Cristo es la Doctrina de la Resurrección de los muertos.

Nosotros los gnósticos, entendemos por "MUERTOS", a los muertos vivientes, es decir, a la humanidad entera.

Y llamamos muertos vivientes, a todos los seres humanos, por los siguientes motivos:

1. No ven, ni oyen nada de lo que sucede en los mundos internos.

2. Están sujetos a las enfermedades y a la muerte.

3. No saben manejar las fuerzas universales.

4. Están sujetos al dolor y a la amargura.

5. No tienen poder sobre los Misterios de la Vida y de la Muerte, ni los conocen.

5. Mueren contra su voluntad, y nacen contra su voluntad; y ni saben cómo nacen ni cómo mueren.

6. Son habitantes del abismo.

Ahora bien, nosotros los gnósticos enseñamos que la resurrección de los muertos, sólo es posible por la INICIACIÓN. La resurrección de los muertos, es del alma y no del cuerpo físico.

"Esto empero, digo, hermanos, que la carne y la sangre no pueden heredar el Reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción" (Vers. 50, Cap. 15; 1ª de Corintios).

"Así también es la Resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, se levantará en incorrupción".

"Se siembra en vergüenza, se levantará con gloria, se siembra en flaqueza, se levantará con potencia".

"Así también está escrito: fue hecho el primer hombre Adam en ánima viviente; el postrer Adam en espíritu vivificante".

"Más lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual".

"El primer hombre es de la tierra, terreno: el segundo hombre, que es el Señor, es del Cielo" (Vers. 42 a 47, Cáp. 15, 1ª de Corintios).

Con estos versículos queda completamente comprobado que la Resurrección es del Alma y no del cuerpo.

Sería completamente ridículo, y totalmente risible, pensar que los huesos se juntarán con los huesos, para resucitar al final de la gran trompeta, tal como piensan los protestantes, católicos, adventistas, presbiterianos, etc. Se necesitaría que uno estuviera "loco" para aceptar semejante adefesio.

La resurrección de los muertos solo se consigue por medio de la sabiduría oculta.

"Más hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria" (Vers. 7, Cap. 2; 1 Corintios).

Un hijo de Resurrección tiene los siguientes poderes:

1. Tiene poder para ver y oír en todos los mundos internos.

2. Tiene poder para manejar los Misterios de la Vida y la Muerte.

3. Se le da poder para juzgar a los muertos vivientes (la humanidad entera).

4. Nace a voluntad y desencarna a voluntad.

5. Tiene poder para apaciguar las tempestades o desatarlas, a voluntad.

6. Poderes para hacer temblar la tierra, y hundir continentes a voluntad.

7. Poderes sobre el fuego y los huracanes, etc.

SANAT KUMARÁ, el Anciano de los Días y Señor del Mundo, fue el fundador del "COLEGIO DE INICIADOS" de la GRAN FRATERNIDAD UNIVERSAL BLANCA. Este gran SER es uno de los 4 Tronos de que habla la SANTA BIBLIA, y vive en el Asia desde hace muchos millones de años, con el mismo cuerpo físico que él trajo a la tierra desde la época de la Lemuria; sobre él no ha podido la muerte ni podrá jamás, porque es hijo de la Resurrección y sobre ningún hijo de la Resurrección la muerte tiene poder.

El Maestro MORIA, Maestro del Rayo de Marte, habita en el Himalaya, a la orilla de un camino; vive en una casa humilde, tiene innumerables discípulos, y su cuerpo actual tiene una edad de más de 900 (novecientos) años; sobre el Maestro Moria tampoco ha podido la muerte ni podrá, porque el Maestro MORIA es hijo de la Resurrección de los muertos, y sobre ningún Hijo de la Resurrección puede la muerte.

La muerte puede únicamente sobre los débiles, sobre los cobardes, sobre los muertos vivientes, sobre los hijos de la Gran Ramera que no han sido capaces, que no han tenido el coraje de acabar con su inmunda fornicación.

El Maestro KOUT-HUMI, es también muy conocido en occidente y pertenece al Rayo de la Sabiduría, es también de edades indescifrables, y tiene su santuario sobre las cumbres nevadas de los Himalayas. Este es otro hijo de la Resurrección, sobre él tampoco tiene poder la muerte, porque la muerte sólo tiene poder sobre los necios, sobre los fornicarios y sobre los adúlteros.

El Maestro JESÚS tiene cuerpo físico, y es bien conocido por su sacrificio que hizo a favor de la Humanidad; este Maestro pertenece al rayo solar.

JESÚS desencarnó a la edad de 30 años, cuando Juan el Bautista lo bautizó en el Jordán. Y en estos precisos instantes CRISTO se metió en el cuerpo de JESÚS DE NAZARETH y JESÚS quedó sin cuerpo. CRISTO permaneció tres años entre el cuerpo de JESÚS; JESÚS cedió su cuerpo al CRISTO.

Después de aquel acontecimiento volvió a reencarnarse nuevamente ese Maestro con el nombre de Apolonio de Tyana.

Se cuenta que llegando Apolonio de Tyana a Roma, se quedó contemplando el cielo y dijo: "Algo grande sucederá y no sucederá". Aquel día estalló una gran tempestad y en momentos en que el Cesar estaba tomando vino, un rayo del cielo le rompió la copa; pero al Cesar no le sucedió nada; salió ileso. Apolonio de Tyana fue encerrado en una prisión hasta la muerte.

El Maestro JESÚS pertenece al Rayo de la Mística y es un gran discípulo del CRISTO.

El Maestro D.K. (DJWAL KHUL), este es otro hijo de la Resurrección; otro Súper-Hombre que ha sabido aprovechar su energía sexual. Este Maestro pertenece al Rayo de Mercurio; ayudó a la Maestra H.P. Blavatsky, dictándole gran parte de «La Doctrina Secreta».

Posee ahora el mismo cuerpo que poseía en el año de 1675, y la muerte no ha podido sobre él, porque es un Hijo de la Resurrección.

Viene ahora Pablo de Tarso; este Maestro está encarnado actualmente, y es el Maestro HILARIÓN. Dicho Maestro es el autor de la obra titulada: "Luz en el Sendero".

El Maestro HILARIÓN se desenvuelve en el Rayo de la Ciencia, es un Maestro del Rayo de MERCURIO.

El Maestro SERAPIS, Maestro del Rayo de Venus, es otro Hijo de la Resurrección, y es de edades incalculables; dirige el Arte mundial.

El Maestro RAKOCZI, es el mismo Conde de Saint-Germain, Rogerio Bacón y Francisco Bacón. Este Maestro dirige la política mundial. Actualmente vive en el Tibet y posee el mismo cuerpo físico con que se le conoció durante los siglos XVII, XVIII y XIX, en todas las Cortes de Europa. Sobre este Maestro han pasado los siglos sin que la muerte haya podido sobre él, porque es un Hijo de la Resurrección. Este Maestro es del Rayo de Júpiter.

Cada uno de estos Maestros pertenece a un Rayo determinado, pues existen siete rayos de evolución cósmica:

1. Rayo Lunar

2. Rayo Mercuriano

3. Rayo Venusino

4. Rayo Solar

5. Rayo Marciano

6. Rayo Jupiteriano

7. Rayo Saturniano

No es cierto aquello que dicen los teósofos, de que en cada INICIACIÓN de Misterios Mayores, el iniciado va entrando en otro rayo cósmico.

Cada Maestro evoluciona y se desenvuelve en su rayo propio, y nunca cambia de rayo.

En los mundos internos, cada uno de los siete rayos tiene su templo de misterios.

Yo, AUN WEOR, Maestro del Rayo de MARTE, doy testimonio de estas cosas, no porque lo haya leído en libros, como hacen los teorizantes, sino porque lo he vivido; soy un Hijo de la Resurrección, y doy testimonio de la Resurrección de los muertos, porque yo, AUN WEOR, resucité de entre los muertos vivientes, y mi deber como INICIADOR de la Nueva Era ACUARIA, es dar testimonio de la Santa Doctrina del Divino Rabí de Galilea, a fin de que esta Santa Doctrina del Salvador del mundo se difunda por toda la faz de la tierra sin distinción de raza, sexo, casta o color.

Cada uno de estos Rayos tiene su Jefe:

1. Jefe del Rayo Lunar: GABRIEL.

2. Jefe del Rayo Mercuriano: RAPHAEL.

3. Jefe del Rayo Venusino: URIEL.

4. Jefe del Rayo Solar: MICHAEL.

5. Jefe del Rayo Marciano: SAMAEL.

6. Jefe del Rayo Jupiteriano: ZACHARIEL

7. Jefe del Rayo Saturniano: ORIFIEL.

Estos son los siete Rayos de que tanto han hablado los teosofistas, y a los cuales han dedicado volúmenes enteros, sin haber dado jamás la explicación exacta y concreta sobre ellos. Los teosofistas han descrito los Rayos en una forma tan nebulosa y tan vaga, que realmente no llenan los íntimos anhelos del Alma. A los teosofistas les hace falta ser más prácticos; las enseñanzas de la Sociedad Teosófica realmente no le sirven a nadie.

Dentro de la influencia de estos rayos evolucionan millones de seres e innumerables Jerarquías.

Todo ser humano puede saber a qué rayo pertenece, con solo contar las líneas transversales de su frente:

Los que tengan una sola línea, pertenecen al Rayo LUNAR.

Los que tengan dos líneas, pertenecen al Rayo MERCURIANO.

Los que tengan tres líneas, pertenecen al Rayo VENUSINO.

Los que tengan cuatro líneas, pertenecen al Rayo SOLAR.

Los que tengan cinco líneas, pertenecen al Rayo MARCIANO.

Los que tengan seis líneas, pertenecen al Rayo JUPITERIANO.

Los que tengan siete líneas, pertenecen al Rayo SATURNIANO.

(Véase el «Curso Zodiacal», por el mismo autor).

Todos los Maestros de los Siete Rayos somos "Hijos de la Resurrección", todos nosotros hemos atravesado las amarguras del Calvario; todos nosotros hemos experimentado, en sí mismos, la Ascensión del Señor.

Ningún Maestro se sale de su Rayo jamás, cada Maestro trabaja únicamente en su Rayo. El Jefe de nuestro Rayo es nuestro PADRE que está en los cielos. Ningún Maestro abandona jamás a su PADRE que está en los cielos, por ello es que es imposible que un Maestro vaya pasando de un Rayo a otro, como creen los teósofos.

Yo, AUN WEOR, soy hijo de mi PADRE SAMAEL, y aunque en mi pasado evolucioné bajo la regencia de distintos planetas, jamás pude salirme del Rayo de SAMAEL, porque AUN WEOR es una chispa desprendida de la llama de SAMAEL; así pues, de SAMAEL salí y a SAMAEL volví, y en todas mis reencarnaciones he tenido cinco líneas en la frente.

En la Ascensión del Señor, nuestro Cuerpo Astral se libera del abismo y asciende entre el aura luminosa de nuestro PADRE que está en los Cielos.

Cuando el Maestro Interno, de rodillas sobre el Sagrado Altar de la Tercera INICIACIÓN de Misterios Mayores, recibe su INICIACIÓN, entonces sobre el Ara Sacra, y como si descendiese del azul infinito, aparece resplandeciente SANAT KUMARÁ, en cuyo nombre se reciben todas las INICIACIONES.

Es indescriptible la sublime presencia de este Anciano de los Días. Su cabello cano cae sobre sus hombros, y parece jamás no haber sido tocado por filo de tijeras. Su barba blanca y su rostro majestuoso nos revelan la semblanza de Dios.

SANAT KUMARÁ, con su cuerpo semidesnudo y su vara en la mano, parece un Adamita.

SANAT KUMARÁ, es el resultado de milenarias purificaciones.

La Tercera INICIACIÓN de Misterios Mayores, la recibe el Maestro Interno en los Mundos Superiores de Conciencia, y asiste a su INICIACIÓN sin vehículos materiales de ninguna especie.

Esta vieja Doctrina de la Resurrección Iniciática, la conocieron todas las sectas gnósticas de los antiguos tiempos, todas las sociedades Iniciáticas del pasado: nazarenos, peratas, pitagóricos, etc. La Resurrección se cultivó en los Misterios de Egipto, Grecia, Roma, Babilonia, Siria, Persia, India, México, Perú, Troya, Cartago, etc., etc.

La Resurrección fue la Doctrina de los Esenios; la Resurrección fue la Doctrina de todos los sabios del pasado, esta es la sabiduría de los gnósticos.

Isis siempre vive resucitando a OSIRIS, por medio del sagrado Phalo.

La sabiduría del sexo; es el fundamento de toda auténtica escuela de Misterios. Este es el Lingam-Yoni de los misterios griegos.

La redención reside exclusivamente en la "Magia Sexual".

Por medio de la "Magia-Sexual" y de la Santidad Perfecta, todo hombre puede convertirse en Maestro de Misterios Mayores de la GRAN FRATERNIDAD UNIVERSAL BLANCA.

El proceso científico de la Ascensión, produce en el cuerpo del iniciado un proceso de transformación Biológica, cuyos síntomas se expresan en forma de decaimiento o debilidad orgánica, muy especialmente al llegar la hora del Ocaso.

Sin embargo, ello no significa enfermedad o debilidad orgánica propiamente dicha, sino simplemente, fenómenos pasajeros, resultantes de la transformación del Cuerpo Astral, durante estos 40 días de la Ascensión del Señor.

Es lógico que toda transformación del Cuerpo Astral, origine transformación similar en los procesos catalíticos celulares y en el mecanismo electro-biológico de nuestras glándulas endocrinas, que como maravillosos laboratorios transforman a los TATWAS en distintas substancias bioquímicas, cuyas más diversas combinaciones vienen a concretarse por último en HORMONAS.

El Cuerpo Astral tiene su asiento en el HÍGADO. Si examinamos la palabra Hígado, vemos que tiene las tres letras: I.A.O.

Diorfo dice en uno de sus versos: "Saber que entre todos los Dioses, el más elevado es IAO. Aides es el Invierno. Zeus, principia en Primavera. Helios, en Verano. Y en Otoño, vuelve a la actividad IAO, que trabaja constantemente. IAO, es Jovis-Pater; es Júpiter, a quien llaman los judíos sin derecho JAH-VE. IAO, ofrece el substancioso VINO DE VIDA, mientras que Júpiter es un esclavo del SOL" (Pág. 97, «La Iglesia Gnóstica» de Huiracocha, Cuarta Edición).

Hay necesidad de desprender el Cuerpo Astral de los infiernos del hombre.

En la Cámara Esotérica relacionada con el signo zodiacal de Virgo, se nos enseña que las raíces del árbol mismo de la existencia, residen en el vientre. Un examen de fondo sobre los intestinos nos permite corroborar esta afirmación. Obsérvese la curiosa analogía existente entre las raíces de los árboles y las raíces del árbol de nuestra propia vida. Estas raíces son nuestros intestinos, tan íntimamente relacionados con el signo Zodiacal de Virgo.

Así como las raíces de los árboles absorben su vida del barro de la tierra para transformarla en Savia nutritiva, que se difunde por todas las venas y células del árbol, así también nuestras raíces intestinales extraen sabiamente de los alimentos, los más diversos principios vitales para nutrir con ellos al árbol maravilloso de nuestra propia biología orgánica.

Así como en los asientos profundos de las raíces de los árboles se encuentra el barro de la tierra, así también en los asientos profundos de nuestro bajo vientre y de nuestro Hígado, se encuentran los infiernos del hombre, a modo de estratos, esferas o mundos sumergidos constituidos por los átomos del enemigo secreto.

Durante estos 40 días de la Ascensión del Señor, las Jerarquías creadoras tienen que desprender nuestro Cuerpo Astral de esos infiernos del hombre, donde revivimos y recapitulamos todas las tenebrosas escenas de nuestro pasado.

Esa recapitulación comienza después de la Resurrección de nuestro "CRESTOS".

Se inicia el proceso de recapitulación, empezando por la esfera sumergida más tenebrosa del Universo, la cual tiene color de sangre y entre cuyos horribles abismos viven todos los monstruos y maldades del mundo.

Y luego, recapitulando todas nuestras escenas tenebrosas, vamos ascendiendo poco a poco a través de distintos estratos, regiones o planos de los átomos del enemigo secreto.

(continua...)

Publicado en Las Siete Palabras

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