Las Siete Palabras

(...continuación)

A los diecinueve días (19) después de la Resurrección de nuestro "CRESTOS", cierta capa o sustancia atómica de la contraparte Astral de nuestro vientre es arrancada por las Jerarquías.

Dicha capa, semejante a la piel de nuestro organismo humano, viene a ser como la puerta de los infiernos del hombre, formados por los átomos del enemigo secreto.

Esta puerta cerrada mantiene prisionera al Alma-Humana dentro de los abismos del mal.

Quitada esta gruesa capa atómica de la contraparte Astral de nuestro vientre, los Maestros tienen que medicinar esta zona de nuestro vientre.

Naturalmente, todas estas diversas transformaciones de nuestro Cuerpo Astral, tienen inevitablemente que repercutir sobre nuestra íntima biología orgánica, originando algunos síntomas de debilidad orgánica pasajera y esporádicas manifestaciones de hambre en el cuerpo físico del Maestro.

Si descomponemos el número 19 así: 1 + 9 nos da la suma: 10.

Ahora bien, todo el progreso del devoto del sendero se basa sobre los números 1 + 2 + 3 + 4 = 10. Ahora se explicarán mis discípulos por qué a los 19 días precisos, debe ser arrancada la puerta atómica que mantiene el Cuerpo Astral prisionero dentro de los infiernos del hombre.

Naturalmente, hemos de explicar a nuestros discípulos que el estado aquel de prisionero a que eludimos, se refiere únicamente al fondo vital de nuestro Cuerpo Astral, es decir, a las raíces mismas de nuestro maravilloso vehículo Astral, encerradas dentro de las profundidades del abismo; esas raíces vienen a ser el fondo sumergido de las raíces mismas de nuestro árbol orgánico.

Esos son los infiernos del hombre, de donde debe ser desprendido nuestro Cuerpo Astral. Así pues, sobre el número 10 se basa todo el progreso del estudiante. Sobre el número 10 se fundamentan los diez Sephirotes de la Kábala. Estos 10 Sephirotes son los siguientes:

1) KETHER, el poder equilibrador; "El Mago" del primer arcano del Tarot, cuyo jeroglífico primitivo está representado por un hombre.

2) CHOKMAH, la Sabiduría; la Papisa del Tarot; la Sabiduría oculta; La Sacerdotisa; la segunda carta del Tarot; la Luna, primitivo jeroglífico es la boca del hombre.

3) BINAH, la Inteligencia; planeta Venus; tercera carta del Tarot; la Emperatriz; el símbolo primitivo es una mano en actitud de coger.

Estos tres Sephirotes son la Corona Sephirótica.

Luego, los siete Sephirotes inferiores van en el orden siguiente:

4) CHESED, Júpiter, él YO Divino; ATMAN; jeroglífico primitivo: un seno. La cuarta carta del Tarot; la Misericordia, la lámina del Emperador.

5) GEBURAH, el rigor: la quinta carta del hombre; el Papa o el Hierofante del Tarot; Marte el guerrero.

6) TIPHERETH, Venus, la belleza; el amor del Espíritu Santo; el Cuerpo búdico del hombre; la sexta carta del Tarot; el enamorado.

7) HOD, Mercurio; el carro del Tarot; la carta séptima y la eternidad del todo.

8) NETZAH, la Justicia del Arcano, la carta octava del Tarot; Saturno; la victoria.

9) JESOD, el Sol; la novena carta del Tarot; el ermitaño, el Absoluto.

10) MALCHUTH, el Universo entero, María o Virgo, la Naturaleza.

Estos 10 Sephirotes viven, evolucionan y progresan dentro de la Conciencia. El hombre es el mismo árbol Sephirótico. Es muy interesante que el hombre tenga 10 dedos en las manos y que el DECÁLOGO se componga de 10 MANDAMIENTOS. Ahora comprenderá el devoto del Sendero la importancia del número 10. Ahora entenderán mis Discípulos por qué 19 días después de la Resurrección de nuestro CRESTOS es arrancada por los Maestros la puerta atómica, de los infiernos del hombre.

Cuando Pablo de Tarso escribió su Epístola a los Filipenses, todavía no había alcanzado la Resurrección. Veamos los siguientes versículos, que probarán mi afirmación:

"Pero las cosas que para mí eran ganancias, helas reputado perdidas por amor de CRISTO".

"Y ciertamente aun reputo todas las cosas perdidas por el eminente conocimiento de Cristo-Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo y téngolo por estiércol, para ganar a CRISTO".

"Y ser hallado en él, no teniendo mi justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de CRISTO, la justicia que es de DIOS por la fe".

"A fin de conocerle, y la virtud de su Resurrección, y la participación de sus padecimientos en conformidad a su muerte".

"Si en alguna manera llegase a la Resurrección de los muertos" (Tercera iniciación de Misterios Mayores).

"No que ya la haya alcanzado, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si alcanzo aquello para lo cual fui también alcanzado a CRISTO-JESÚS".

"Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haberlo yo alcanzado; pero una cosa hago; olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está adelante".

"Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios, en Cristo-Jesús" (Vers. 7 al 14, Cáp. 3: Filipenses).

Pero hoy, ya Pablo alcanzó la Resurrección, y actualmente está encarnado nuevamente, y es el Maestro HILARIÓN, autor de la obra titulada: «Luz en el Sendero».

Esta es la vieja doctrina de los primeros padres de la Iglesia Gnos-Católica. A esta Doctrina pertenecieron Basílides, Saturnino de Antioquia, Simón el mago, Carpócrates, fundador de varios conventos en España, Marción de Ponto, Santo Tomás, Valentín, San Agustín, Tertuliano, San Ambrosio, Ironio, Hipólito, Epifanio, Clemente de Alejandría, Marcos, Cerdón, Empédocles, San Jerónimo, etc., esta es la vieja doctrina de los Nazarenos, de los Sítianos, de los Peratas, de los Valentinianos, de los Justinianos, etc., esta es la antigua doctrina que se conoció en todas las antiguas escuelas de Misterios, y que CRISTO enseñó en secreto a sus 70 discípulos. Esta es la ciencia secreta que yo AUN WEOR estoy difundiendo públicamente para iniciar la Edad de ACUARIO. Esta es la Doctrina Secreta de Nuestro Divino Salvador; toda esta Sabiduría Gnóstica se halla encerrada dentro de la PISTIS SOPHÍA.

Este libro consta de cuatro partes; la primera y la cuarta parte no llevan inscripción alguna, pero la segunda parte de este libro lleva un rótulo al final que dice: "Parte de los volúmenes del Salvador"; y al principio de este segundo libro se encuentra esta otra inscripción: "Segundo Libro de la Pistis Sophia". "Se trata del libro cumbre de todas las Doctrinas Gnósticas, el cual fue publicado en latín el año 1851 por Schwartzd y Petermann, en arreglo a un código del Museo de Londres, llamado Askenieano, cuya vejez se remonta al siglo III, aunque algunos opinan que al siglo V (Opus Onósticum Valentino Adjudicatum est codice manuscripto Cóptico Londinense descripsit et Latine vertit M. G. Schwartze" (Versión de «la Iglesia Gnóstica» de Krumm-Heller, Pág. 12, Edición Cuarta).

Así pues, la doctrina esotérica de la Resurrección, tal como aquí la estamos enseñando, se halla encerrada entre los 148 Capítulos de la «PISTIS-SOPHIA», y entre la profunda sabiduría esotérica de la Santa BIBLIA.

Es lástima que la Maestra Blavatsky no hubiese dado con los tesoros gnósticos.

La Doctrina de la Santa Iglesia Gnóstica, es la sabiduría de nuestro Señor Jesucristo.

Sigamos ahora con EPIFANÍA: esta palabra viene del griego, Epifanía es la Ascensión, revelación o manifestación de CRISTO en nosotros, después de la Resurrección de nuestro CRESTOS. Esta Ascensión nos lleva a la ILUMINACIÓN del Espíritu Santo, después de recapitular todo nuestro pasado, entre el profundo abismo del mal.

Con EPIFANÍA recibimos la ILUMINACIÓN, pero durante los cuarenta días precedentes a la Ascensión nos sumergimos en profundas tinieblas.

A muchos hermanos se les hace como muy distancial y difícil llegar a las elevadísimas cumbres de la Resurrección, pero todo aquel que acabe con la fornicación, llegará muy pronto a estas cimas inefables.

La BIBLIA nos dice lo siguiente: "Honroso es en todos el Matrimonio y el lecho sin mancilla; más a los fornicarios y a los adúlteros juzgará Dios" (Vers. 4, Cáp. 13, Hebreos, Nuevo Testamento).

Con este versículo, la BIBLIA, que es la palabra de Dios, nos enseña que la redención del hombre reside exclusivamente en la Magia-Sexual, porque el lecho sin mancilla, apartado de fornicación y adulterio solo es posible practicando la Magia-Sexual con la Esposa Sacerdotisa, en lugar del inmundo coito.

"Que ninguno sea fornicario, o profano como Esaú, que por una vianda vendió su primogenitura" (Vers. 16, Cáp. 12 Hebreos. Nuevo Testamento).

Y así, siguiendo el Sendero de Santidad, nos preparamos para Epifanía y realizamos en nosotros el "YO" Cristo.

Hay necesidad de que el INICIADO ore diariamente a Dios. Toda oración debe ir acompañada de una copa de vino y de un pedazo de pan. "Haced esto en memoria mía", dijo nuestro Divino SALVADOR.

Los curas romanos monopolizaron la Santa UNCIÓN, y debido a esto, la pobre humanidad perdió XX siglos sin ella. Orad siempre, hermanos míos, y luego partid el pan y bebed el vino. Esta solemne enseñanza se la debo al Ángel "AROCH", ángel de mando.

Cada persona puede, a solas, orar y perseverar en el partimiento del pan y del vino.

La oración más poderosa es el PADRE NUESTRO.

El pan y el vino se pondrán siempre sobre un paño limpio y perfumado. El pan y el vino solo se pueden llevar a la boca después de la ORACIÓN.

Con el pan y con el vino entran a nuestro organismo humano billonadas de átomos Crísticos que viene a despertarnos todos nuestros poderes ocultos.

CRISTO, en su calidad del Cristo Cósmico, dijo: "Yo soy el pan de vida, yo soy el pan vivo; si alguno comiere ese pan, vivirá eternamente; el que coma mi carne y beba mi sangre, en mí mora y yo en él".

Ahora, con esta enseñanza, todo ser humano podrá Cristificarse por medio de la Magia-Sexual y de la Santa Unción Eucarística.

Todos los hermanos deben tener siempre a la mano el pan y el vino y perseverar diariamente en la Santa UNCIÓN.

La ORACIÓN se hace siempre de rodillas.

Hay que saber orar: Orar es conversar con DIOS.

Cuando el Ángel AROCH, Ángel de mando, me enseñó esta clave maravillosa de la UNCIÓN GNÓSTICA, también me enseñó a orar.

Son indecibles aquellos instantes inefables en que el Ángel AROCH, en figura de Niño, de rodillas y con las manos juntas sobre el pecho, levantaba sus ojos purísimos hacia el cielo. Su rostro parecía de fuego en aquel instante, y lleno de amor profundo exclamaba: "Señor, Señor, no me dejes caer, no me dejes salir jamás de la luz, etc.". Luego partió el pan y nos dio a comer, y escanció dentro de una pequeña jarra de plata, el vino, lo sirvió entre algunas copas y nos dio a beber.

Estos ángeles ya no usan el viejo Astral; solo usan el Astral Superior, nuestro Benjamín, y por ello parecen niños de indescriptible belleza.

Estos son los hijos de la Resurrección, estos son los Hijos de la Vida y de sus frentes inmaculadas solo salen relámpagos terribles.

Con ayuda de estos ángeles, puede uno transportarse con cuerpo de carne y hueso en estado de "Jinas" a los lugares más remotos de la tierra. Durante los estados de transición entre la vigilia y el sueño, se puede invocar a cualquier Ángel de estos, rogándole que nos transporte con cuerpo físico al lugar que deseemos, y si el ángel considera que es justa nuestra petición, nos transportará al sitio deseado: bastará levantarse del lecho lleno de fe, pero conservando el sueño (Véase Cáp. XII de los Hechos. Nuevo Testamento).

El Benjamín de un Maestro es una preciosa adquisición; a un Maestro le basta pensar en una determinada persona o lugar distante, para encontrarse allí en pocos instantes, viendo y oyendo todo lo que pase.

Cuando ya se van acercando los días de la Ascensión del Maestro, éste comienza a percibir en los Mundos Superiores de Conciencia donde la Luz del Espíritu resplandece, un Templo cerrado cuyas puertas se abrirán a los 40 días para recibirlo y aceptarlo como morador auténtico de los mundos inefables del Espíritu Puro, donde brilla el amor inefable del PADRE.

El Maestro contempla extático aquel sublime templo inefable, sobre cuya cúpula triangular se posa la blanca paloma del Espíritu Santo, con su semblanza divina de anciano.

Dentro del Maestro Interno, en el cual se ha absorbido totalmente nuestro Benjamín amado, vibra intensamente nuestra conciencia divinal.

Ahora bien, debemos saber que entre nuestra conciencia Divinal y el viejo Astral, existe afortunadamente un rayo terrible del CRISTO CÓSMICO, es decir, el tercer grado de poder del Fuego, que une a nuestro viejo Astral con nuestra Conciencia Divinal.

Este rayo Crístico es el mediador entre el Astral y el Maestro Interno, dentro del cual se agita la vida inefable de nuestro Benjamín.

El Rayo Crístico o Kundalini del Cuerpo Astral viene a ser pues, como la Mano Sagrada del Divino Redentor del Mundo, que nos saca del abismo y nos arranca de las tinieblas para siempre.

Es como la mano salvadora del Maestro, que se extiende hacia nosotros para levantarnos hasta el templo inefable del PADRE.

CRISTO llega a nosotros como un ladrón en la noche, cuando menos se aguarda. Es como un relámpago terrible el despertar del Kundalini del Cuerpo Astral o Rayo Crístico. En sus comienzos, el Kundalini Astral (Rayo de Jesucristo) tiene un bello color blanco resplandeciente, pero cuando ya éste ha llegado a su desarrollo total, entonces tiene un sublime color dorado, lleno de esplendor indescriptible.

Y es por medio del tercer grado de poder del Fuego, como el Cristo cumple su palabra empeñada en aquel pacto solemne, firmado con sangre en el acontecimiento del Gólgota.

Cuando el tercer grado de poder del Fuego logra salir por la parte superior del Cráneo, asume la figura mística de una blanca paloma con cabeza de anciano: es la paloma del Espíritu Santo, que permanece ahora posada sobre la Cúpula triangular de aquel Templo inefable, aguardando la hora sublime, el instante inefable en que se cumplan los días del Maestro y se abran las puertas de aquel templo del PADRE.

A las puertas de aquel templo majestuoso, donde brilla la luz del PADRE, se ven las dos imágenes de nuestro Astral, aguardando la hora solemne en que las puertas se abran.

A los 33 días de recapitulación tenebrosa entre el abismo, nuestros tres vehículos inferiores, o mejor dijera la conciencia anímica de nuestros tres vehículos inferiores, es examinada con Fuego.

Hay necesidad de examinar estos tres vehículos inferiores, a fin de conocer el resultado de la recapitulación tenebrosa en el abismo.

Entonces un jerarca arroja tres panes al suelo y estos tres panes estallan como bombas explosivas, y se convierten en fuego ardiente...

Y allí entre las tres llamas de fuego ardiente, vemos entonces a tres hermosas doncellas resistiendo la prueba del fuego.

Esas tres doncellas son la conciencia anímica y los principios etéricos de nuestros cuerpos físico, Vital y Astral.

Si alguna de estas damas o jóvenes bellas sucumbiera entre el fuego, mejor dijera, huyera o temblara de terror o cayera desmayada entre las ígneas llamas, entonces quedaría comprobado con este examen, que aun nuestra piedra estaba mal labrada.

El Maestro sería en este caso aplazado, hasta pulir con el duro esmeril del dolor, cada una de sus facetas.

Y cuando ya el diamante de nuestra Alma ha sido bien pulido y brilla, en todo su esplendor, entonces sí está totalmente preparado para la Ascensión del Señor.

Estas tres doncellas, es el Alma de cada uno de nuestros tres vehículos inferiores.

Para lograr la Ascensión, tenemos que extraer de cada uno de nuestros tres cuerpos inferiores, un extracto anímico, puro y bello.

Estos tres cuerpos de pecado tienen que darnos una Alma Trina Divinal, para DIOS y para el PADRE.

Este es el misterio del BAFOMETO.

Nuestros cuerpos físico, Vital y Astral, son maravillosos.

"Bienaventurado el hombre que hinchó su aljaba de ellos: No sería avergonzada cuando hablare con los enemigos en la puerta" (Vers. 5. SALMO 127, del Libro de los SALMOS, Antiguo Testamento).

En este examen vemos un cuarto pan que no entra en estado de ignición, porque él simboliza el Cuerpo Mental y la Cuarta Iniciación de Misterios Mayores, a la cual solo tiene acceso el Maestro, después de la Ascensión.

Cuando el Maestro sale triunfante de esta prueba de los 33 días, entonces se le muestra una lámpara vieja y defectuosa, que representa a nuestro viejo mundo sumergido, y se le dice: "Eso ya no sirve".

Sencillamente, ya el pasado dio su fruto, y la falsa luz de los tenebrosos Luciferes y la falsa luz de la razón, ya no sirven para nada. Ahora necesitamos una nueva luz, la luz del Espíritu Puro, la luz del "Yo" Cristo, la luz inefable del PADRE.

Pasados los 33 días, y después del examen a que es sometida la Trina Alma, de nuestros vehículos Físico, Vital y Astral, el Maestro adquiere poderes terribles sobre las potencias tenebrosas del abismo.

Al dominar las tentaciones pasionales durante esta Santa CUARESMA, el INICIADO le roba todos los poderes al diablo, y se hace omnipotente y poderoso.

Se produce una transformación en el sonido metálico de su voz.

Entonces ya las ardientes tentaciones no producen en él, aquellos estados de provocación ardiente. Le ha robado el FUEGO al Diablo, y entonces ya el Diablo no tiene ningún Méndez. Este es el terrible secreto del BAFOMETO: la Luz sale de las tinieblas, y la rosa que embalsama el aire con sus aromas deliciosos, extrae su maravilloso perfume de entre el mismo lodo de la tierra. El misterio del BAFOMETO, es sencillamente un misterio de Alquimia.

Después de estos 33 días, las olas embravecidas de la tentación seductora, en vano golpearán con su lujuria el acerado escudo del guerrero.

El Maestro se ha vuelto ahora de acero, y las pasiones ya no provocan en él, el suplicio de Tándalo, el ansia terrible del coito.

Ahora el Maestro es un dictador de la fuerza, ahora el Maestro es un guerrero terrible, porque le robó el poder al Diablo, y las tinieblas espantadas huyen despavoridas.

Ante las olas embravecidas del mar Rojo lo miraban con provocación infinita y el Maestro sufría el ardor terrible de la sed pasionaria, contra la que empuñaba valeroso la espada de la voluntad. Ahora, las olas embravecidas del mar Rojo lo miran aterradas, y las tinieblas llorando huyen despavoridas.

Antes el Maestro era como una doncella provocativa para las tinieblas, pero ahora las tinieblas horrorizadas lo miran como a un monstruo que les robó el poder y las dejó inermes.

Este es el Misterio del Macho Cabrío de Méndez. Este es el terrible secreto del BAFOMETO.

Las patas de los tronos de los Maestros están hechas de monstruos, y los objetos sagrados de los Templos se sostienen sobre animalescos pedestales.

Tres días antes de la Ascensión del Señor, el Iniciado comienza a entrar en regiones de inefable belleza, porque la Naturaleza no hace saltos: Natura non facit saltus.

El día siempre va precedido por la Aurora, y el hombre tiene que ser primero niño y adolescente.

A los 37 días precisos, el INICIADO en su Cuerpo Astral debe revisar las 12 constelaciones Zodiacales, dentro de las cuales se desarrolló y evolucionó, en forma análoga al desarrollo y evolución del feto dentro del claustro materno.

El Zodíaco es la Matriz de nuestro sistema solar y la Matriz Cósmica de nuestras Almas.

Cada una de las 12 constelaciones zodiacales tiene su color propio.

La luz de LEO, tiene un bello color amarillo oro y el INICIADO revisa todas las 12 Constelaciones Zodiacales en orden inverso hasta llegar a LEO. Esta constelación gobierna el corazón que es el templo del "INTIMO". Ahora se explicarán nuestros Discípulos, por qué damos la vuelta total al Zodíaco hasta llegar a LEO.

Nosotros somos hijos de los señores de la Llama, cuya morada es la constelación de LEO. Nuestra evolución comienza y termina en LEO.

Espiritualmente, cada Espíritu humano tiene su PADRE que está en los Cielos, pero los Señores de la Llama nos dotaron de Cuerpo Espiritual y de cuerpo Carnal y es desde este punto de vista que nosotros somos Hijos de los señores de la Llama.

La Luz es sustancia Seminal. Y el semen de las 12 Constelaciones Zodiacales nos desarrolló dentro del Útero de este Zodíaco.

La Luz va siempre acompañada del verbo luminoso.

El substratum de la palabra hablada, es la palabra SOLAR. Ya sabemos que el LOGOS suena. Ahora bien, existen 24 vocales que ve y oye el INICIADO: esas 24 vocales corresponden a los 12 signos Zodiacales.

Las 24 melodías del Zodíaco, resuenan en la Creación entera con toda la euforia grandiosa del Mahamvantara. Ese es el Verbo de Dios, sosteniendo el Universo firme en su marcha (Véase «Logos, Mantram, Magia» de Krumm-Heller, Huiracocha).

Cumplida la santa CUARESMA, viene la Ascensión del Señor, y el INICIADO es recibido entonces con gran fiesta y música deliciosa en aquel templo inefable del reino del Espíritu.

Es interesantísima la noche de la ASCENSIÓN. La saca del INICIADO es invadida por millones de magos negros, que llenos de ira intentan prender el Maestro, ofendidos de ver que se les escapa un Alma más para el reino inefable de la Luz.

El Maestro debe pedir en el Templo la paloma del Espíritu Santo.

"Y yo, os digo: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y os será abierto". "Porque todo aquel que pida, recibe, y el que busca, halla; y el que llama, se le abre". "Y ¿cuál padre de vosotros, si su hijo le pidiera pan, le dará una piedra?", "¿O si pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente?", "¿O si le pidiere un huevo, le dará un escorpión?". "Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre Celestial dará el Espíritu Santo a los que lo pidieren de él?" (Vers. 9 a 13, Cáp. 11, San Lucas, Nuevo Testamento).

La Ascensión del Maestro es anunciada por cuatro ángeles del Templo, que vueltos hacia los 4 puntos cardinales de la tierra, hacen sonar cada uno su trompeta y entonces el Hijo, es decir, nuestro Astral, es levantado hacia arriba, hacia los Cielos, y así se cumplen las Sagradas Escrituras, que textualmente dicen lo siguiente:

"Más recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, y en toda Judea, y Samaria y hasta último de la tierra".

"Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado; y una nube le recibió y le quitó de sus ojos" (Vers. 8 y 9, Cáp. 1, Los HECHOS de los Apóstoles).

Desde este instante el Maestro es recibido arriba, en los mundos superiores de conciencia, y las 7 palabras del calvario lo hacen Omnipotente y poderoso.

"Y cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria" (Vers. 31, Cap. 25, San MATEO).

El hijo del hombre es nuestra Alma, que ahora se sienta sobre el trono de gloria.

"Al que venciere, yo le diré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono" (Vers. 21, Cáp. 3, Apocalipsis).

El trono del INTIMO es el Trono del PADRE y el que vence se sienta con su INTIMO en su Trono. Y así se cumple la palabra empeñada por el CRISTO en el Monte del Calvario.

A eso fue que vino el CRISTO, a salvar a la humanidad, y en esta forma y de esta manera es que la salva. Dicen las Escrituras Gnósticas así:

"Y Jesús, el divino gran sacerdote gnóstico, entonó un dulce cántico en loor del Gran NOMBRE y dijo a sus discípulos: venid hacia mí. Y ellos así lo hicieron. Entonces se dirigió a los 4 puntos cardinales, extendió su quieta mirada, y pronunció el nombre profundamente sagrado: LEW; bendijo y les sopló en los ojos".

"Mirad hacia arriba, exclamó: Ya sois clarividentes".

"Ellos entonces levantaron la mirada hacia donde Jesús le señaló y vieron una gran CRUZ que ningún ser humano podrá describir".

"Y el gran sacerdote dijo: Apartad la vista de esa gran luz y mirad hacia el otro lado. Entonces vieron un gran fuego, y agua, y vino y sangre".

"Y el gran sacerdote continúo: En verdad os digo, que no he traído nada al mundo, sino es el fuego, y el agua, el vino y la sangre de redención. He traído el fuego y el agua del lugar de la Luz, del depósito de la Luz; de allí donde la Luz se encuentra. Y he traído el vino y la sangre de la morada de BARBELOS. Después de pasado algún tiempo, el Padre me ha enviado el Espíritu Santo en forma de paloma blanca, pero oíd: El fuego, el agua y el vino, son para la purificación y perdón de los pecados. La sangre me fue dada, solo como símbolo del cuerpo, el que recibí en la morada de BARBELOS, de la gran fuerza del DIOS UNIVERSAL".

"El Espíritu Santo como en mí desciende a todos y a todos ha de llevarlos al supremo lugar de la Luz. Por eso os he dicho que he venido para traer fuego a la tierra, que es lo mismo que descender para redimir los pecados del mundo mediante el fuego".

"Y por eso Jesús repitió: si supieseis y conocieseis la gran dádiva de Dios. Si percibieseis quién es el que os habla y os dice: dadme de beber, me rogaríais que os diera de la fuente eterna, que es manantial de dulce ambrosía y os convertirías en esa misma fuente de vida".

"Y tomó el cáliz, lo bendijo y se lo ofreció a todos diciendo":

"Esta es la sangre de la alianza, que se vertió por vosotros, para redimiros del pecado, y por eso se introdujo la lanza en mi costado, para que de su herida brotara sangre y agua"...

"Y el Gran Sacerdote Jesús dijo a los suyos: Traedme fuego y ramas de vid, y así lo hicieron. Colocó entonces el sacrificio sobre el altar, y una fuente de vino a su lado".

"Y puso pan, según los que lo escuchaban, y el Gran Sacerdote Jesús se mantuvo vestido con vestiduras blancas, al que imitaron los apóstoles".

"Este es mi cuerpo, recíbelo para tu redención".

"Esta es mi sangre, recíbela que ha sido derramada para redimir al mundo" (De la Misa Gnóstica).

Este es el Mensaje de ACUARIO, este es el Mensaje de la Nueva Era.

"Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del Libro de la Vida, y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro".

El que da testimonio de estas cosas, dice: "Ciertamente, vengo en breve. Amén, sea así. Ven, Señor Jesús.

La gracia de Nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amen" (Vers. 19, 20, 21, Cáp. 22. Apocalipsis).

Aun Weor.

-FIN DEL CAPITULO: LAS 7 PALABRAS-

Publicado en Las Siete Palabras

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