EL FUEGO SEXUAL

La transmutación sexual del "ENS SEMINIS" en energía creadora, se hace posible cuando evitamos cuidadosamente el abominable espasmo, el inmundo orgasmo de los fornicarios.

La bipolarización de este tipo de energía cósmica en el organismo humano, fue, desde los antiguos tiempos, analizada en los Colegios Iniciáticos de Egipto, México, Perú, Grecia, Caldea, Roma, Fenicia, etc., etc., etc.

El ascenso de la energía seminal hasta el cerebro se verifica gracias a cierto par de cordones nerviosos, que en forma de ocho se desenvuelven espléndidamente a derecha e izquierda de la espina dorsal.

Hemos llegado, pues, al Caduceo de Mercurio con las alas del Espíritu siempre abiertas.

El mencionado par de cordones nerviosos jamás podría ser encontrado con el bisturí, pues aquellos son más bien de naturaleza semi‑etérica, semi‑física.

Estos son los dos testigos del Apocalipsis, las dos olivas y los dos candeleros que están delante del Dios de la Tierra, y si alguno les quisiese dañar, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos.

En la sagrada tierra de los vedas este par de cordones nerviosos son conocidos con los nombres sánscritos de Idá y Pingalá; el primero se relaciona con la fosa nasal izquierda y el segundo con la derecha.

Es obvio que el primero de estos dos Nadis o canales es de tipo LUNAR; es ostensible que el segundo es de naturaleza SOLAR.

A muchos estudiantes Gnósticos puede sorprenderles un poco que, siendo Idá de naturaleza fría y LUNAR, tenga sus raíces en el testículo derecho.

A muchos discípulos de nuestro Movimiento Gnóstico podrá caerles como algo insólito e inusitado, la noticia de que, siendo Pingalá de tipo estrictamente SOLAR, parta realmente del testículo izquierdo.

Empero, no debemos sorprendernos, porque todo en la naturaleza se basa en la ley de las polaridades.

El testículo derecho encuentra su Anti‑polo exacto en la fosa nasal izquierda, y esto ya está demostrado.

El testículo izquierdo encuentra su antípoda perfecta en la fosa nasal derecha y obviamente esto debe ser así.

La fisiología esotérica enseña que en el sexo femenino los dos testigos parten de los ovarios.

Es incuestionable que en las mujeres el orden de este par de olivas del templo se invierte armoniosamente.

Viejas tradiciones que surgen de entre la noche profunda de todas las edades, dicen que cuando los átomos SOLARES y LUNARES del sistema seminal hacen contacto en el Triveni cerca del coxis, entonces por simple inducción eléctrica despierta una tercera fuerza; quiero referirme al fuego maravilloso del amor.

Escrito está en los viejos textos de la sabiduría antigua, que el orificio inferior del canal medular en las personas comunes y corrientes se encuentra herméticamente cerrado; los vapores seminales lo abren para que el fuego sagrado de la sexualidad penetre por allí.

A lo largo del canal medular se procesa un juego maravilloso de variados canales que se penetran y compenetran mutuamente sin confundirse debido a que están ubicados en diferentes dimensiones; recordemos al SUSUMNÁ y a otros como el VAJRA, el CHITRA, el CENTRALIS y al famoso BRAHMA-NADI; por este último asciende el fuego del deleite sexual cuando jamás cometemos el crimen de derramar el semen.

Absurdo es enfatizar la equivocada idea de que el erótico fuego de todas las dichas emprenda viaje de retorno hasta el coxis, después de la encarnación del Ser (EL JIVATMA) en el corazón del hombre.

Falsedad horripilante es aquella que afirma torpemente, que la Flama Divina del amor, después de haber gozado su unión con PARAMASHIVA, se separe en viaje de retorno por el camino inicial.

Tal regreso fatal, dicho descenso hasta el coxis, sólo se hace posible cuando el Iniciado derrama el semen; entonces cae fulminado por el rayo terrible de la Justicia Cósmica.

El ascenso del fuego sexual por el canal medular se realiza muy lentamente, de acuerdo con los méritos del corazón. Los fuegos del Cardias controlan sabiamente el ascenso milagroso de la flama del amor.

Obviamente tal llama erótica no es algo automático, o mecánico, como suponen muchos equivocados sinceros. Este fuego serpentino despierta exclusivamente con el deleite sexual amoroso y verdadero.

Jamás ascendería la flama erótica por el canal medular de parejas unidas por mera conveniencia personal.

Sería imposible el ascenso de la llama santa en la espina dorsal de hombres y mujeres adúlteras.

Nunca subiría el fuego de las delicias sexuales en la espina dorsal de aquellos que traicionan al Gurú.

Jamás ascendería el fuego sexual por la médula de los borrachos, afeminados, lesbianas, drogadictos, asesinos, ladrones, mentirosos, calumniadores, explotadores, codiciosos, blasfemos, sacrilegios, etc., etc., etc.

El fuego de los goces sexuales es semejante a una serpiente de maravillas que cuando despierta, emite un sonido muy similar al de cualquier víbora que es azuzada con un palo.

El fuego sexual, cuyo nombre sánscrito es KUNDALINI, se desarrolla, revoluciona y asciende dentro del aura resplandeciente del MAHA‑CHOHAN.

El ascenso de la flama de las dichas ardientes a lo largo del canal espinal, de vértebra en vértebra, ‑de grado en grado‑, resulta en verdad muy lento; jamás subiría instantáneamente como equivocadamente suponen algunas personas que no poseen información correcta.

Huelga decir en gran manera y sin mucha prosopopeya, que los treinta y tres grados de la Masonería Oculta se corresponden esotéricamente con las treinta y tres vértebras espinales.

Cuando el Alquimista comete el crimen de derramar el "Vaso de Hermes" (me refiero al derrame seminal), obviamente pierde grados masónicos, porque el fuego de los encantos amorosos desciende una o más vértebras de acuerdo con la magnitud de la falta.

Recuperar los grados perdidos suele ser espantosamente difícil; empero, está escrito que en la Catedral del Alma hay más alegría por un pecador que se arrepiente, que por mil justos que no necesitan arrepentimiento.

En el Magisterio del Amor siempre somos asistidos por los ELOHIM; ellos nos aconsejan y ayudan.

La Universidad ADHYATMICA de los sabios examina periódicamente a los aspirante que después de haber renunciado a MAMMON (INTELECTUALISMO Y RIQUEZAS MATERIALES), disfrutan sabiamente de las delicias del amor en el tálamo nupcial).

En la médula y en el semen se encuentra la clave de la redención y todo lo que no sea por allí, por ese camino, significa de hecho una pérdida inútil de tiempo.

El fuego serpentino (KUNDALINI) se encuentra enroscado como cualquier culebra con tres vueltas y media, dentro de cierto centro magnético situado en el hueso coxígeo, base de la espina dorsal.

Cuando la serpiente sexual despierta para iniciar su marcha hacia adentro y hacia arriba, pasamos por seis experiencias místicas trascendentales que podemos y debemos definir claramente con seis términos sánscritos así:

ANANDA: Cierta dicha espiritual.

KAMPAN: Hipersensibilidad de tipo eléctrico y psíquico.

UTTAHAN: Progresivo aumento AUTO‑CONSCIENTIVO; desdoblamientos astrales; experiencias místicas trascendentales en los mundos superiores, etc.

GHURNI: Intensos Anhelos Divinales.

MURCHA: Estados de licitud, relajamiento de músculos y nervios en forma muy natural y espontánea durante la meditación.

NIDRA: Algún modo específico de sueño que, combinado con la meditación interior profunda, viene a convertirse en Shamadi resplandeciente (éxtasis).

Incuestionablemente el fuego del amor nos confiere infinitos poderes trascendentales.

La flama sexual es fuera de toda duda una verdad JEHOVISTICA Y VEDANTINA a la vez.

La llama sexual es la Diosa de la Palabra adorada por los sabios; cuando despierta nos confiere la iluminación...

La flama erótica nos confiere esa Sabiduría Divina que no es de la mente y que está más allá del tiempo.

Es ella la que da también el MUKTI de la beatitud final y el JNANA de la liberación.

DI‑ON‑IS‑IO, DIONISIO. Silabeando esta mágica palabra, este Mantram de maravillas, deviene extraordinariamente la transmutación voluntaria de la libido durante el coito paradisíaco.

MÁGICOS RESULTADOS DE ESTE MANTRAM

DI ‑‑Intensificada vibración de los órganos creadores.

ON ‑‑Movimiento inteligente de la energía creadora en todo el sistema nervioso sexual hasta sumergirse en la conciencia.

IS ‑‑Esta mántrica sílaba nos recuerda a los Misterios Isíacos y a su correspondiente nombre ISIS. Obviamente la vocal I y la letra S prolongada como un silbo dulce y apacible, invoca a la serpiente sexual para que suba victoriosa por el canal medular espinal.

IO ‑‑ISOLDA, el Androginismo LUNI‑SOLAR, OSIRIS‑ISIS, centellea desde el fondo profundo de todas las edades, terriblemente Divino.

I, con su honda significación, ciertamente en el LINGAM (PHALO), el IOD hebreo.

O, es el eterno femenino, el útero (EL YONI), el famoso HE de tipo hebraico.

IO, cuando entonamos esta última sílaba de la mágica palabra durante el trance sexual, entonces deviene la transmutación íntegra de la libido.

Así es como la serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes despierta para iniciar su éxodo por el canal medular.

Resalta patente y manifiesto el aspecto maternal de la flama sagrada, que en forma serpentina asciende por la espina dorsal.

Flama con figura de culebra; Divina Llama Sexual; Madre Sacratísima KUNDALINI.

Fuera del cuerpo físico nuestra Madre Cósmica particular (pues cada cual tiene la suya), asume siempre la presencia maravillosa de una madre virgen.

Alguna vez ‑no importa la fecha ni la hora ‑, hallándome fuera del cuerpo físico me encontré con mi Madre Sagrada en el interior de un precioso recinto.

Después de los consabidos abrazos de hijo y madre, ella se sentó en un cómodo sillón frente a mí; oportunidad que aproveché para hacer preguntas muy necesarias.

¿Voy bien ahora, madre mía? "Si, hijo mío, vais bien?, "¿Todavía necesito practicar Magia Sexual?" Sí, todavía necesitas". ¿Es posible que allá, en el mundo físico, haya alguien que pueda AUTO‑REALIZARSE sin necesidad de la magia sexual?

La respuesta a esta última pregunta fue tremenda: "Imposible hijo mío, eso no es posible".Confieso francamente y sin ambages, que estas palabras de la adorable me dejaron asombrado. Recordé entonces con supremo dolor a tantas gentes seudo‑esoteristas y seudo‑ocultistas que anhelan de verdad la liberación final, pero que desconocen el SAHAJA MAITHUNA ‑La Magia Sexual ‑, la clave maravillosa del Gran Arcano.

Incuestionablemente el camino que conduce al abismo está empedrado con buenas intenciones.

Publicado en Las Tres Montañas

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