LA NUEVA CATÁSTROFE

Amadísimos HERMANOS GNÓSTICOS. En esta Navidad de 1967, es urgente que todos nosotros estudiemos y analicemos muy juiciosamente el tremendo momento en que vivimos.

Es realmente imposible negar que estamos en instantes de Crisis Mundial; nunca antes en la historia de nuestra Raza Aria, hubo un momento más terrible.

Por doquiera se escuchan ayes y lamentos; por todas partes paredones de fusilamiento; infelices que agotan los últimos instantes de su vida, en trabajos forzados, recordando con suprema angustia a sus seres queridos; viudas que se mueren de hambre con sus hijos, etc.

La tierra toda está llena de ejércitos y por todas partes guerras y rumores de guerras.

Es espantoso el caos actual, y los tiranos sentados en sus tronos de blasfemia, inútilmente intentan establecer un Nuevo Orden a base de sangre y aguardiente.

Paris como una Gran Ramera, continua revolcándose inmunda en su lecho de placeres; Londres se ha convertido en una nueva Sodoma y hasta intenta establecer el vinculo legal del matrimonio entre homosexuales; Estados Unidos de Norte América ha caído en la locura colectiva, no sólo destruye a otros pueblos sino también a sí mismo se destruye; China, la Venerable China de Confucio y de Lao-Tse, ha caído como una Prostituta en brazos del Marxismo-Leninismo, ha importado una doctrina corrompida del Mundo Occidental y sin embargo se declara "Dizque" enemiga del Occidente.

La Tercera Guerra Mundial es inevitable, aquellos que planearon y realizaron La Primera y La Segunda Guerra Mundial, ya están trabajando muy activamente para dar forma y realidad a la Tercera Gran Guerra, que será millones de veces más horrible que las dos Grandes Guerras precedentes.

Todo sentido de piedad ha desaparecido, ahora hasta se considera un lujo tener corazón de piedra, corazón de pedernal; en muchas escuelas y colegios se les enseña a los alumnos que la Caridad es una debilidad y que jamás se deben dar limosnas; así los alumnos se tornan perversos y crueles desde los mismos bancos de la escuela.

Después de la Segunda Guerra Mundial cayó sobre la humanidad entera, la epidemia moral de los así llamados "Rebeldes Sin Causa"; estos muchachitos de la "Nueva Ola", sin Dios y sin Ley, andan en pandillas por doquiera, matan, hieren, violan, se emborrachan, etc., y ningún gobierno logra controlarlos.

Lo más grave de los así llamados "Rebeldes Sin Causa" es su estado de Absoluta Irresponsabilidad Moral; cuando se les conduce ante los tribunales, nunca saben por qué mataron, por que hirieron, y lo peor de todo es que ni siquiera les interesa saber.

El Mundo Artístico Sublime, ha llegado al máximun de la degeneración; el Templo del Arte ha sido convertido en un burdel, en un prostíbulo donde buscan refugio, los homo-sexuales, drogómanos, alcohólicos, meretrices, asesinos, ladrones, etc.

Es tan grave la corrupción humana, que ya se ha hecho del homicidio un arte, y para colmo de los colmos, actualmente existen clubes de asesinos y abundante literatura sobre el arte del Asesinato.

Todas las ramas del arte actual acusan lujuria, alcoholismo, drogas, homo-sexualismo, sangre... horror...

Los autores clásicos son mirados por estos tiempos con el mismo infinito desprecio; tocar a Beethoven o a Mozart en cualquier fiesta moderna, significa retirada general de todos los invitados.

Los Cuatro Payasos Blasfemos de la música degenerada de Inglaterra son condecorados por la Reina del Imperio y las multitudes Imbéciles besan hasta el suelo que ellos pisan.

Por todas partes abundan los asesinatos, robos, infanticidios, matricidios, parricidios, uxoricidios, atracos, violaciones, genocidios, prostitución, odios, venganzas, hechicerías, mercaderes de Almas y mercaderes de cuerpos, codicia, violencia, envidia, orgullo, soberbia, glotonería, molicie, calumnias, etc.

Realmente, la raza Aria es una fruta podrida, una fruta que caerá del Árbol de la Vida bajo el peso de su propia podredumbre.

Los estudiantes ocultistas se llenan de infinito horror cuando revisan la historia de la ATLÁNTIDA en los registros AKÁSHICOS de la Naturaleza; pero los Atlantes tuvieron religión, en ese sentido fueron menos degenerados que los secuaces del Marxismo-Leninismo que odian a muerte a todo principio religioso.

Los Iniciados sienten pavor Psíquico cuando recuerdan a aquella mujer de belleza maligna y seductora de la antigua Atlántida, a aquella reina KATEBET, la de los tristes destinos, quien gobernó soberana en los estados del sur del continente sumergido y en la poderosa ciudad de las puertas de Oro.

Realmente no existe en la historia de Borgias y Médicis perversidad semejante, esa belleza maligna cautivaba con su nigromancia, seducía con sus encantos a príncipes y reyes, fascinaba con sus embelesos y muchas doncellas y niños fueron inmolados en su nombre a las tenebrosas entidades de los mundos internos.

La Medicina Sacerdotal Atlante descubrió por aquellos tiempos lo que hoy podemos llamar científicamente la OPOTERAPIA HUMANA, es decir, la aplicación a los enfermos y caducos, de los jugos glandulares de Pituitrina, Tiroidina, Adrenalina, etc.

Esos Sacerdotes Médicos no sólo utilizaban la química de dichas glándulas endocrinas, hormonas, jugos, sino también la hiperquimica de tales glándulas, los fluidos psíquicos vitales de los chacras o centros magnéticos del organismo humano, íntimamente relacionados con tales centros endocrinos.

Las victimas de la inmolación después de ser retiradas de las piedras de sacrificio, eran llevadas a ciertas cámaras secretas donde los Sacerdotes Médicos extraían de tales cadáveres las preciosas glándulas endocrinas, tan necesarias para conservar el cuerpo de la Reina Fatal con todo el encanto y la belleza de una juventud que soportó el peso de muchos siglos.

Lo más espantoso de todo era aquel momento en que los sacerdotes, después de extraer secretamente las glándulas del cadáver, lo arrojaban a las fanáticas muchedumbres envilecidas que sedientas se lo devoraban; así esos pueblos se volvieron antropófagos.

Reflexionando bien sobre todas estas cosas, nos espantamos, nos horrorizamos, mas todas estas barbaries se quedan pequeñas, parecen hasta ridículas cuando las comparamos con las atrocidades de la primera y de la segunda Guerra Mundial, con la monstruosa explosión de la bomba Atómica en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.

Todas las barbaridades de la Atlántida resultan insignificantes ante las cámaras de gas donde millones de mujeres, niños y ancianos, despojados de sus vestiduras murieron en la más espantosa desesperación.

Nos horrorizamos de la bestialidad Atlante, pero millones de veces peor fueron los bombardeos sobre la martirizada Londres, campos de concentración, fusilamientos, ahorcados, ciudades destruidas por las criminales bombas, enfermedades, hambre y desesperación.

Nunca en la historia de los siglos hubo perversidad más grande que la de esta Raza Aria caduca y degenerada, y para colmo de males ahora ha levantado la Torre de Babel con el propósito de conquistar el espacio infinito.

Si aquello que es lo Divinal no interviniera en eso de la conquista del espacio, antes de poco las hordas terrícolas asaltarían a Marte, Venus, Mercurio, etc. y entonces se repetirían en esos mundos habitados todos los crímenes de un Hernán Cortes en México o de un Pizarro en el Perú.

Si eso que no tiene nombre, si eso que es lo Real, lo Divinal, no interviniera ahora, se convertiría en cómplice del delito.

En el mundo de los absurdos, no hay cosa más absurda que suponer, siquiera por un momento, a esa mujer vestida de púrpura y escarlata de que nos habla el Apocalipsis, a esa Gran Ramera Humana cuyo número es 666, conquistando otros mundos habitados con sus famosos cohetes y coronada Reina y Señora del espacio infinito.

La nueva catástrofe que acabará con la Raza Aria, es totalmente justa y Absolutamente indispensable.

Publicado en Los Cuerpos Solares

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