LAS DOCE NIDANAS

La sabiduría antigua enfática la idea de que existen siete "Vías" hacia la dicha inefable de la NO-EXISTENCIA, que es absoluto Ser y existencia real. En el fondo tal idea luminosa es unitaria, pues solo existe una sola senda con siete jornadas. Pensemos en la fórmula astrológica de Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter y Saturno.

Es incuestionable que cada uno de los siete mundos se relaciona íntimamente con cada una de las siete jornadas...

¿Habéis oído hablar sobre las doce causas del Ser? ¿Qué sabéis sobre las cuatro nobles verdades?

Es obvio que las doce NIDANAS y las cuatro verdades caracterizan especialmente al sistema Hinayama. Pertenecen ellas a la sabia teoría de la corriente de la ley de encadenamiento que produce mérito y demérito y que finalmente manifiesta el Karma en la plenitud de su poder. Es un sistema que tiene por basamentos las famosas leyes de TRASMIGRACIÓN, RETORNO, RECURRENCIA y TRASMIGRACIÓN.

Es ostensible que el sistema Hinayama o escuela del Vehículo pequeño es de origen muy antiguo; al paso que el Mahayana o escuela del gran Vehículo, pertenece a un periodo posterior, habiendo tenido origen después de la desencarnación del Buddha. Es claro que ambas escuelas en el fondo enseñan la misma doctrina esotérica. "YANA" o Vehículo es una expresión mística, y ambos vehículos significan que nosotros podemos escapar de la tortura de los renacimientos mediante la AUTO-REALIZACIÓN INTIMA DEL SER.

Necesitamos vestimos con el DHARMA MEGHA, la nube de virtud, el resplandor maravilloso de los perfectos que renuncian a los poderes. Todas las ideas diversas que surgen y nos hacen creer que tenemos necesidad de algo exterior para ser felices son óbice para la perfección. El Ser íntimo es felicidad y beatitud por su propia naturaleza; el conocimiento está recubierto desgraciadamente por impresiones pasadas. Es urgente, es indispensable, es necesario, que tales impresiones agoten sus efectos. Su destrucción se hace de la misma manera que la de la ignorancia del egoísmo, etc. Si aún llegando a la discriminación correcta de las esencias se rechazan los frutos, sobreviene como resultado el Shamadi llamado nube de virtud. Quien se viste con la nube de virtud se libera de penas y obras; empero, esto no significa que esté exento de la posibilidad de caída; solo ingresando al ABSOLUTO pasamos más allá de todo peligro.

Las transformaciones sucesivas de cualidades solo desaparecen cuando nos absorbemos en el espacio abstracto absoluto. Los caminos que existen con relación a los momentos, y que son percibidos al final de una serie en el otro extremo, son sucesión.

Para el espíritu AUTO-REALIZADO y diamantino no existe sucesión; para el sólo existe el eterno presente; vive de instante en instante; se ha liberado de las doce NIDANAS.

Publicado en Mi Regreso al Tibet

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