LAS TINIEBLAS

Las tinieblas son en sí mismas PADRE-MADRE; la luz su hijo, dice la sabiduría antigua. Es evidente que la luz increada tiene un origen ignoto, absolutamente desconocido para nosotros... De ninguna manera exageramos si enfatizamos la idea de que tal origen son las tinieblas. Del caos sale el COSMOS y de las tinieblas brota la luz; Oremus profundamente...

Hablemos ahora sobre la luz prestada, cósmica, secundaria; es obvio que cualquiera que sea su origen y por bella que sea, tiene en el fondo un carácter pasajero, mayavico... Las inefables tinieblas profundas, constituyen pues, la matriz eterna, en la cual los orígenes de la luz aparecen y desaparecen...

En este nuestro afligido mundo del SAMSARA, es incuestionable que nada se añade a las tinieblas para convertirlas en luz... En este doloroso valle de las amarguras, es claro, que nada se añade a la luz para transformarlas en tinieblas. La lógica del pensamiento o mejor dijéramos, el TERTIUM ORGANUM, nos invita a pensar que la luz y las tinieblas son permutables. Analizando esto desde un punto de vista rigurosamente científico, llegamos a la conclusión de que la luz es tan solo un modo de las tinieblas y viceversa. Luz y tinieblas son fenómenos del mismo NOÚMENO, ignoto, profundo, inconcebible para la razón... El que percibamos más o menos la luz que resplandece en las tinieblas es cosa que depende de nuestro poder de visión espiritual...

Un gran Ser dijo: Lo que es luz para nosotros, es tinieblas para ciertos insectos; y el ojo espiritual ve iluminación allí donde el ojo normal tan solo percibe oscuridad...

El Universo sumido en PRALAYA después del MAHAMVANTARA, disuelto en su elemento primordial, reposa necesariamente entre las tinieblas profundas del espacio infinito... Es urgente comprender a fondo el misterio profundo de las tinieblas caóticas. Antes del amanecer del MAHAMVANTARA el Universo dormía, en la terrible oscuridad...

Escrito está y con caracteres de fuego inconfundible en el libro de la gran vida, que al final del MAHAMVANTARA (DÍA CÓSMICO), OSIRIS (EL PADRE), ISIS, (LA DIVINA MADRE KUNDALINI) y HORUS (EL ESPÍRITU DIVINO), se integran, mezclan y fusionan como tres fuegos para formar una sola llama...

Es ostensible y cualquier MAHATMA lo sabe, que durante el MAHAPRALAYA, (NOCHE CÓSMICA), todo el Universo disuelto yace entre la causa única, eterna y primaria, para renacer en la siguiente aurora del nuevo gran día, como lo hace periódicamente KARANA, la eterna causa...

Busquemos a OSIRIS, ISIS y HORUS dentro de nosotros mismos en las ignotas profundidades de nuestro propio ser... OSIRIS, ISIS y HORUS constituyen en sí mismos la MONADA, la DUADA y la TRÍADA de nuestro SER INTIMO...

¿Habéis oído hablar de BRAHMA? Él es en sí mismo PADRE-MADRE-HIJO (OSIRIS, ISIS, HORUS.) En cada nueva aurora cósmica, el Universo resucita como el ave FÉNIX de entre sus propias cenizas... En el amanecer de cada MAHAMVANTARA, la MONADA se desdobla nuevamente en la DUADA y en la TRÍADA...

Al rayar el alba del nuevo DÍA CÓSMICO después de la noche profunda, el HIJO, la TRÍADA, HORUS (EL ESPÍRITU DIVINO DE CADA CUAL), emana de sí mismo su esencia, sus principios místicos, a la rueda del SAMSARA, con el sano propósito de adquirir ALMA-DIAMANTE...

¡Ah! ¡Cuan grande es la dicha de HORUS al adquirir ALMA-DIAMANTE!, entonces se absorbe en su DIVINA MADRE y esta fusionándose con el PADRE, forman una sola llama diamantina, un DIOS de esplendente belleza interior...

Publicado en Mi Regreso al Tibet

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