LUZ NEGRA

"OSIRIS ES UN DIOS NEGRO". Palabras terribles,, espantosa, insólita frase misteriosa que era pronunciada secretamente en sigilo de los templos, durante las ceremonias Iniciáticas en el país asoleado de KEM.

Bien saben los DIOSES y los HOMBRES que OSIRIS NUMEN el DIOS EGIPCIO, resulta en el fondo absolutamente incomprensible para todos nosotros. Eso que es misterio, eso que no entendemos, es negro para el intelecto humano; después de esa explicación ya comprenderán nuestros lectores la honda significación de aquella misteriosa frase.

Al comienzo o aurora de cada universo, la eterna LUZ NEGRA u oscuridad absoluta se convierte en caos. Escrito está y con palabras de fuego en todos los libros sagrados del mundo, que el CAOS es el semillero del COSMOS. LA NADA, el CAOS, es ciertamente sin la menor duda el ALFA y el OMEGA, el principio y el fin de todos los mundos que viven y palpitan en el inalterable infinito.

En el AITAREYA BRAHMANA, preciosa lección magistral de RIG VEDA queda en verdad demostrado hasta la saciedad la tremenda identidad entre esas luminosas ideas de brahmanes y pitagóricos, pues unos y otros se apoyan en las matemáticas.

En el citado volumen indostánico se alude con frecuencia al FUEGO NEGRO, a la OBSCURA SABIDURÍA ABSTRACTA, LUZ ABSOLUTA incondicionada y sin nombre.

Esa SEIDAD ABSTRACTA es el CERO-ASTER primitivo de los Parsis, la NADA saturada de vida,, aquello... aquello... aquello... DIOS en sí mismo, es decir, el EJERCITO DE LA VOZ, el VERBO la GRAN PALABRA, muere cuando llegan el GRAN PRALAYA la NOCHE CÓSMICA y renace terriblemente divino en la aurora de MAHAMVANTARA.

El CERO ABSOLUTO RADICAL en aritmética trascendente, el espacio abstracto en geometría, la incognoscible Seidad (no se confunda con Seidad, que es diferente), no nace ni muere ni se reencarna.

De este todo incognoscible o cero radical, emana al comenzar cualquier universo sideral, la Mónada pitagórica, el PADRE-MADRE gnóstico, el PURUSHA-PRAKRITI INDO, el OSIRIS-ISIS egipcio, PROTÓGONOS DUAL o ADAM-KADMON Kabalista, el TEOS-CHAOS, de la Teogonía de Hesiodo, el UR-ANAS o Fuego y Agua caldeo, el RUACH ELOHIM o DIVINO ESPÍRITU DEL SEÑOR flotando sobre las aguas genesíacas del primer instante.

En la NOCHE PROFUNDA solo tinieblas llenaban el todo sin límites; pues Padre, Madre e Hijo eran una vez más Uno, y el Hijo no había aún despertado para la rueda y su peregrinación en ella.

Después de estas palabras OREMUS... meditemos... adoremos. Vamos ahora a lo más profundo de nuestro ser y en ausencia del YO busquemos con infinita humildad.

Allá... muy adentro... más allá del cuerpo, de los efectos y de la mente, encontraremos al niño HORUS, el espíritu divino, nuestro real SER, en brazos de su MADRE DIVINA KUNDALINI, "ISIS, a quien ningún mortal ha levantado el velo." Ella en verdad es el aspecto femenino de OSIRIS, el Padre que está en secreto; este en sí mismo es la fase masculina de ISIS. Ambos son el IOD-HEVE de los Hebreos ¡Jah-Hovah o Je-hovah que los judíos de estos tiempos del KALI-YUGA confundieron intencionalmente con JAVHE, el cual como dice Saturnino de Antioquía es el genio del mal, el diablo!.

¡Que me escuchen los dioses y que me entiendan los hombres!. Así como del mar profundo surgen con ímpetu tremendo las furiosas olas que se estrellan en la arenosa playa, así también de entre el seno infinito de SARAS-WATI, la eterna MADRE ESPACIO, se alza y se manifiesta dentro de nosotros, la SERPIENTE ÍGNEA DE NUESTROS MÁGICOS PODERES, nuestra madre cósmica particular.

El Señor está aún más adentro y como dice H. P. B., hay tantos Padres en el cielo cuantos hombres en la tierra; empero todos ellos son emanaciones de BRAHMA el océano de la gran vida. OSIRIS, ISIS y HORUS vosotros tres dadnos una señal y venid hacia nosotros.

PADRE MADRE e HIJO divina TRIMURTI inefable y terriblemente divina, tres aspectos de nuestro auténtico ser.

En la aurora de cada MAHAMVANTARA el hijo, el niño, HORUS, el ESPÍRITU DIVINO de cada cual debe enviar a este valle de lágrimas lo mejor de sí mismo, su esencia, con el propósito de AUTO-REALIZARSE.

La batalla es terrible; HORUS, el INTIMO, el ESPÍRITU PARTICULAR de cada cual, debe vencer a los DIABLOS ROJOS, (EL YO PLURALIZADO), si es que de verdad quiere tener ALMA-DIAMANTE.

Imaginad siquiera por un momento al andrógino divino RASIT o BRASIT, el PADRE-MADRE GNÓSTICO ya provisto de ALMA-DIAMANTE; así son aquellos que ya lograron la liberación final.

Empero no todo andrógino divino tiene ALMA-DIAMANTE. En verdad en verdad os digo que muchas llamas están sin AUTO-REALIZACIÓN. Ciertamente HORUS es el vehículo de IOD-HEVE, el instrumento indispensable para la AUTO-REALIZACIÓN.

OSIRIS e ISIS fracasan cuando HORUS es derrotado en las batallas durante su peregrinación por la rueda fatal del SAMSARA. (Valle de lágrimas) Cuando HORUS sale victorioso en las batallas contra, los DIABLOS ROJOS, la TRÍADA INMORTAL provista de ALMA-DIAMANTE, se sumerge para siempre entre la dicha inefable del espacio abstracto ABSOLUTO.

Publicado en Mi Regreso al Tibet

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