CAPÍTULO I

La teurgia es una ciencia que nos permite invocar a los Seres Inefables de los Mundo Superiores, para recibir de ellos sublimes enseñanzas.

Distingamos entre Teurgia, Goecia y Espiritismo.

La Goecia nos enseña a invocar a las Entidades puramente tenebrosas. Entonces, los invocadores quedan esclavizados por las potencias del Mal.

El Espiritismo, mediante ciertos sujetos pasivos, permite comunicarnos con el Más Allá. Empero, a los Centros espiritistas realmente sólo concurren las sombras de los fallecidos. Es bueno saber que esas sombras de los fallecidos constituyen el Yo psicológico. Así, pues, muy rara vez entra el Alma o el Espíritu de un fallecido dentro del cuerpo de un Médium. Sólo penetra en los cuerpos de los Médiums, el Yo psicológico de los desencarnados... La sombra de los seres queridos que han desencarnado... Eso es todo.

Las sombras de los fallecidos, manifestándose a través de los cuerpos astral,mental y físico de los Médiums, llegan hasta producir la disolución de los vehículos mental y astral. Las consecuencias pueden ser la locura, la parálisis, etc.

Después de este pequeño preámbulo, vamos a entrar de lleno a nuestros Estudios Superiores de Teurgia.

El Teúrgo tiene que saber moverse conscientemente en cuerpo astral. Las invocaciones teúrgicas se realizan en el Plano Astral. También pueden hacerse invocaciones de Alta Teurgia en los más elevados mundos de Conciencia Cósmica.

El Teúrgo tiene que ser diestro en el Mundo Astral. El Teúrgo tiene que salir conscientemente en cuerpo astral. Así, pues, antes de entrar en el terreno de las invocaciones teúrgicas, debemos, primero aprender a "entrar" y "salir" del cuerpo físico, a voluntad. Realmente, el Cuerpo Astral es el traje del Alma. Dentro del Cuerpo Astral, tenemos la Mente, la Voluntad, la Conciencia y el Espíritu.

Hay un instante en que podemos nosotros abandonar nuestro cuerpo físico a voluntad. Y ese instante es el momento aquél en que nos hallamos dormitando. En esos momentos de transición entre la vigilia y el sueño, todo ser humano, envuelto en su cuerpo astral, se escapa del cuerpo físico. Hay una Clave que permite escaparnos conscientemente del cuerpo físico, para trabajar en los Mundos Superiores. El Divino Maestro, Jesucristo, utilizaba esa Clave cuando estudiaba en la Pirámide de Kefren. El Gran Maestro se acostaba en su lecho, boca arriba, horizontalmente, con las palmas de los pies colocadas sobre su lecho, y las rodillas levantadas. Después, el Maestro levantaba sus brazos sobre la cabeza hasta que las palmas de sus manos se tocaban entre sí; luego las bajaba extendiéndolas a derecha e izquierda; y por último, las cruzaba sobre el pecho formando así la Estrella del Microcosmos. Luego el Maestro se adormecía vocalizando el poderoso Mantram "FARAON". Ese Mantram se vocaliza en tres sílabas, así:

FAAAAAAA... RAAAAAAA... ONNNNNNN...

Vocalizaba el Maestro este Mantram muchísimas veces, hasta quedar dormido.

Entonces, en los Mundos Internos despertamos conciencia. Nos sentimos sutiles... Flotamos deliciosamente... Este procedimiento, sencillo y fácil, es la llave maravillosa que nos permite despertar conciencia en los Mundos Superiores.

Cuando ya nos hemos hecho conscientes en los mundos internos, entonces podemos dedicarnos de lleno a los trabajos de la Alta Teurgia. El Dr. Krumm-Heller aconsejaba, también, que para las prácticas de salida en astral, era muy conveniente perfumar la habitación o recámara con buen incienso, o esencia de rosas, etc.

Publicado en Tratado Esotérico de Teurgia

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